Capítulo 20
Era un viejo bidón de hierro que contenía aceite de oliva extra virgen; era muy pesado y normalmente se apoyaba contra la pared.
Cuando Fabián entró hace un momento, lo golpeó; el bidón se inclinó y, en ese instante, comenzó a caer lentamente.
—¡Luisa, cuidado!
Miguel fue el primero en darse cuenta; casi se lanzó hacia ella y la apartó de un tirón.
El bidón de aceite cayó al suelo con un ¡clang! y el aceite salpicó por todas partes. Luisa dio varios pasos tambaleándose por el empujón y su espalda chocó contra la encimera; no le dolió, pero se llevó un gran susto.
—¡Señorita Luisa! ¿Está bien? —Fabián entró corriendo; miró primero a Luisa para asegurarse de que estaba bien y luego sacó de inmediato el teléfono para llamar a emergencias.
—No hace falta llamar a emergencias —dijo Miguel—. No golpeó a nadie.
—¡El aceite te salpicó el brazo! —Fabián señaló el brazo derecho de Miguel.
La manga de la camisa blanca ya estaba empapada y se le pegaba a la piel. La zona alcanzada por el aceite ca

Locked chapters
Download the Webfic App to unlock even more exciting content
Turn on the phone camera to scan directly, or copy the link and open it in your mobile browser
Click to copy link