Capítulo 47
Cuando Sara y Sofía regresaron, los dos pequeños ya estaban en la habitación jugando con los juguetes. —¿Hoy se han portado bien? ¿Le han dado mucho trabajo a Alba?
—Mamá, claro que nos hemos portado muy bien —respondió Laura con dulzura.
Al día siguiente, Sara aún tenía que ir al estudio, así que cogió el pijama y se dispuso a ducharse temprano. En ese momento, sonó el teléfono; era Simón. —Hola, Simón.
—Sari, ¿no te interrumpo?
—No, ahora mismo no estoy ocupada. ¿Pasa algo?
—Mmm, mañana por la noche hay un banquete y me falta una acompañante. Quería preguntarte si, si tienes tiempo, podrías venir conmigo.
…Un minuto de silencio. Al otro lado de la línea, Simón esperaba con nerviosismo; estaba a punto de rendirse, como si hubiera sido demasiado imprudente. —No pasa nada, si no te viene bien, lo dejamos.
En realidad, Sara pensó que, si asistía a un banquete así, nunca había ido a una ocasión de ese tipo y temía hacer quedar mal a Simón. Pero al oír la voz abatida de Simón, no tuvo cora

คลิกเพื่อคัดลอกลิงก์
ดาวน์โหลดแอป Webfic เพื่อปลดล็อกเนื้อหาที่น่าสนใจเพิ่มเติม
เปิดกล้องโทรศัพท์เพื่อสแกน หรือคัดลอกลิงก์แล้วเปิดในเบราว์เซอร์ของคุณ
เปิดกล้องโทรศัพท์เพื่อสแกน หรือคัดลอกลิงก์แล้วเปิดในเบราว์เซอร์ของคุณ