Capítulo 75
Gisela bebió un sorbo de té con calma y alzó la mirada hacia Héctor con un gesto sereno.
—Tú solo invitaste a todos a un café y quieres que yo les invite a comer. Vaya, sí que sabías hacer cuentas: ¿cuánto costaba un café y cuánto costaba una comida?
Héctor dijo: —Pero al menos yo también invité un café.
Rocío fulminó a Héctor con la mirada y le dijo a Gisela: —Gisela, no le hagas caso, no existe ninguna regla que diga que los nuevos debían invitar a comer. Solo se estaba aprovechando de que eras nueva.
—Lo sé.
La mirada de Gisela recorrió a todos con frialdad mientras decía, con una voz igualmente fría: —En una empresa, uno se afianzaba por su capacidad de trabajo, no con estos trucos inútiles.
—Además, si alguien, solo porque no invité a comer, decidía excluirme y no quería llevarse bien conmigo... —Gisela miró fijamente a Héctor sin parpadear—. A una persona tan mezquina tampoco me interesaba tratarla bien.
El rostro de Héctor se ensombreció y respondió con sorna: —Je, la señorita G

Naka-lock na chapters
I-download ang Webfic app upang ma-unlock ang mas naka-e-excite na content
I-on ang camera ng cellphone upang direktang mag-scan, o kopyahin ang link at buksan ito sa iyong mobile browser
I-click upang ma-copy ang link