Capítulo 43
Carlos fue tan directo que yo tampoco quise andarme con rodeos.
—Hazme un favor.
Me senté frente a él, sin preámbulos.
Carlos alzó una ceja y me miró. —¿Y qué gano yo?
Imité su gesto, arqueando apenas una ceja con desenfado. —Si no hubiera beneficios, no vendría a buscarte.
La sonrisa en la cara de Carlos se desvaneció de inmediato; pasó la lengua contra los dientes en un movimiento lento.
—¿Bianca, me estás imitando?
Asentí. —¿No puedo?
—Puedes. —Resopló por la nariz—. Pero tendrás que pagar un precio.
Me puse de pie, apoyé ambas manos sobre la mesa de cristal que nos separaba y avancé hacia él, centímetro a centímetro.
La actitud altanera que había mostrado un instante antes se congeló de golpe.
Podía sentir incluso que su respiración se detenía mientras me miraba, conteniendo el aliento.
Cuando me incliné hasta acercarme a su cara, Carlos se irguió de inmediato, tenso, sin saber si estaba nervioso o expectante.
No pude evitar soltar una carcajada. —Carlos, ¿no me digas que eres un h

Naka-lock na chapters
I-download ang Webfic app upang ma-unlock ang mas naka-e-excite na content
I-on ang camera ng cellphone upang direktang mag-scan, o kopyahin ang link at buksan ito sa iyong mobile browser
I-click upang ma-copy ang link