Capítulo 1602
Andrea entró lentamente; parecía haber salido con prisa, ni siquiera se había abrochado bien los botones. Caminó hasta la cama y se sentó a su lado.
—Alejandro, lo he pensado bien, ¿por qué quieres divorciarte?
Lo había reflexionado durante mucho tiempo sin llegar a una respuesta; era mejor venir a preguntarlo en persona.
Alejandro apretó la colcha con ambas manos; tampoco podía decirle directamente cuál era su estado actual.
Le dolía intensamente la garganta, como si cada palabra exigiera consumir todas sus fuerzas. —Fui yo quien estuvo mal: te até a mi lado a la fuerza, nunca me preocupé por tu mundo interior y te volví tan apagada. Hermana, es mi culpa, de verdad me equivoqué.
Después de decir esto, ni siquiera se atrevió a mirarla; giró la cabeza hacia la ventana, como si incluso respirar le quemara.
Andrea se sentó junto a la cama del hospital; quiso levantar la mano para tomar la suya, pero él la esquivó al instante, como si ella fuera algún tipo de virus.
En el fondo de sus ojos

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil