Todo



Sergio Gómez, heredero de una fortuna acompañada de muchos privilegios dentro de la alta sociedad de Ríoalegre. Él se distinguía especialmente por su abstención y distanciamiento hacia las mujeres. Ostentaba un llamativo rosario negro en la muñeca, lo que sugería que podría distanciarse pronto de la vida mundana para adoptar un estilo de vida solitario y entregado a las cosas religiosas. Observando cómo sus amigos se sumergían en los placeres mundanos, comentó con desinterés: No me atrae, además no lo entiendo, pero lo respeto.Hasta que un día, agobiado por las presiones para que se casara, Sergio anunció públicamente: —No me casaré; dedicaré mi vida al servicio de Dios y los pobres.Don Luis entró en un estado de completa desesperación.Elena Sánchez era una falsa señorita de familia acaudalada expulsada de su hogar, se vio reducida a una vida de pobreza sin el apoyo de sus padres. Ridiculizada y despojada de todo, se vio obligada a hacer empleos de pacotilla que nunca pensó que haría.Por un malentendido, Elena, mientras entregaba una botella de licor, entró por error en la habitación de Sergio.—¿Cuál es esa fragancia que usas?—El elixir Encanto.—Ha funcionado.Desde ese instante, Sergio quedó de manera irremediable atrapado por aquel "veneno" llamado Elena, cuya dulzura era tan intensa que parecía absorber la esencia de su ser, de la que ya no pudo ni quería liberarse. Se dispuso entonces a renunciar a todo por ella.Antes, cuando los demás acababan su trabajo, Sergio podía quedarse laborando sin ningún problema hasta altas horas de la noche.Pero ahora, los ruidos de los teclados de los otros le enchispaban los nervios, mientras que Sergio optaba por regresar a casa más temprano.—Es hora de irse, es hora de regresar al hogar; mi amada no puede estar sin mí, yo me adelanto.¿Quién no puede estar sin quién?¿Será que mientras todos luchaban arduamente en la vida como bueyes y caballos, Sergio se había transformado en un poeta apasionado? 

La madrastra de Avery Tate la obligó a casarse con un pez gordo debido a que su padre entro en bancarrota. Había un detalle, el pez gordo -Elliot Foster- estaba en estado de coma. A ojos de la opinión pública, era solo cuestión de tiempo que la consideraran viuda y la echaran de la familia.Un giro de los acontecimientos se produjo cuando Elliot despertó inesperadamente del coma.Enfurecido por su situación matrimonial, agredió a Avery y amenazó con matar a sus bebés si los tenían. "¡Los mataré con mis propias manos!", gritó.Habían pasado cuatro años cuando Avery regresó nuevamente a su tierra natal con sus gemelos, un niño y una niña.Mientras señalaba la cara de Elliot en la pantalla del televisor, recordándole a sus bebés: "Manténganse lejos de este hombre, ha jurado matarlos a los dos". Esa noche, el ordenador de Elliot fue hackeado y fue retado, por uno de los gemelos, a que fuera a matarlos. "¡Ven a por mí, gilip*llas!". 


Después de cinco años de un matrimonio sin amor con Lucien Albrecht, un magnate de los negocios en Seattle, Ariadne se desesperó.
Su marido le propuso el divorcio la noche del quinto aniversario de su matrimonio, sin saber lo mucho que Ariadne había sacrificado para casarse con él.
Con el corazón roto, su esposa cortó todos los lazos con él para siempre, volviendo a su identidad anterior, la heredera de Grey Enterprise.
Sin embargo, nunca había pensado que, cuando decidió volver a ser Alexandra Grey, Lucien se convirtió en quien quería recuperar a Ariadne Albrecht.
Dividida entre la lucha constante por el poder en la empresa y la vigilancia de su exmarido, ¿podría la joven directora ejecutiva lograr su objetivo?
"¿Competir para el puesto de Sra. Albrecht?".
Alexandra no pudo reprimir la risita que se le escapó.
"¡Prefiero construir mi propio imperio que ser la esposa trofeo de algún hombre!". 
Jacqueline Chávez, después de renacer, era como una persona diferente.
Ya no se levantaba antes del amanecer para preparar el desayuno para Augusto Torres, calcular los tiempos, ponerlo en un recipiente y llevarlo hasta la sede del grupo, solo para que él pudiera probar el sabor de la comida casera.
Tampoco volvía todas las tardes al jardín infantil a recoger a su hijo, mientras lo escuchaba contar sobre las canciones que había aprendido ese día.
Ni siquiera cuando su hijo tuvo un accidente y fue ingresado al hospital le importaron las múltiples llamadas de Augusto.
No fue la número treinta y ocho que contestó, con toda la calma del mundo.
La voz de Augusto, que al principio sonaba ansiosa, estaba cargada de ira. —Víctor tuvo un accidente. ¿Lo sabías?
Jacqueline, tenía la mirada fija en los documentos frente a ella y respondió con una voz plana e indiferente: —Lo sé. ¿No me llamaste ya muchas de veces? 
La familia de María Fernández y la mía han sido aliadas durante generaciones, y desde que éramos niños, se acordó nuestro compromiso matrimonial.Sin embargo, a pesar de ser mi prometida, ella se enamoró del hombre que era más conocido como el patán del campus universitario.Para protegerla de ser engañada, usé mis contactos para conseguir que la transfirieran de universidad.Pero, justo antes de graduarnos, un camión vino directo hacia mí.Ella me miraba desde arriba, con desprecio en sus ojos.—¿Por qué decidieron cuando éramos niños con quién me iba a casar? ¡Si no fuera por ti, ya habría encontrado a mi verdadero amor!Cuando volví a abrir los ojos, había renacido en mis días de universidad.Ese hombre, con su aire de arrogancia, me confrontó.—¿Eres el prometido de María?Negué con la cabeza, —No, no lo soy. 

Acabo de vivir la Nochebuena más impactante de mi vida.
Quedé con mi mejor amiga para una fiesta temática de Nochebuena en pijama; a propósito me puse un camisón negro de encaje y le tomé una foto sexy para enviársela.
[Amor, ¿quieres abrir tu regalo de Nochebuena?] Le escribí, provocándola a propósito.
Tres minutos después, respondió: [¿Estás segura de que quieres jugar tan fuerte?]
Me burlé de que se pusiera seria y, medio borracha, le contesté de forma desafiante: [Si no te atreves, dilo.]
Veinte minutos después, la puerta fue empujada con violencia.
Leo Montoya, con quien llevaba medio año peleada, estaba de pie en la entrada. Entró con el viento y la nieve, los ojos enrojecidos, y me empujó contra la cama para besarme con una urgencia feroz.
—¿Cómo me llamaste hace un momento? —Su aliento ardiente rozó mis labios; la voz, ronca. —Dilo otra vez.
Todo mi cuerpo tembló y desperté de golpe. Agarré el celular que tenía al lado.
Creí que el mensaje era para mi mejor amiga, pero en la pantalla del chat aparecía Leo. 
Alicia Solano tenía un novio de doble cara.
Durante el día, era atento hasta el más mínimo detalle, amable y considerado.
Pero al caer la noche, parecía transformarse en otra persona, jugando con ella de mil maneras y en escenarios siempre distintos.
Todos decían que Alicia tenía mucha suerte: aun con discapacidad auditiva, su novio no la despreciaba, la acompañaba a tratamiento y jamás la abandonaba.
La propia Alicia también lo creía así.
Hasta que un día, unos asaltantes le robaron el medicamento personalizado que él había mandado a preparar para su sordera. Obligada a suspenderlo y justo cuando iba a contárselo, escuchó a uno de sus amigos decirle:
—De verdad saben divertirse. Uno engaña sus sentimientos de día y el otro juega con su cuerpo de noche, ¡y después de tres años, ella ni siquiera se ha dado cuenta!
En ese instante, todo el cuerpo de Alicia se le heló. 
El día que tuvimos un nuevo Alfa, mi familia se vio obligada a convertirse en Omega.
Porque nuestro nuevo Alfa, Dareck, era un monstruo violento y cruel que no confiaba en ninguno de los guerreros originales de esta manada.
Me negué a aceptarlo como mi Alfa, es un mal tipo, y se rumoreaba que la Diosa de la Luna ni siquiera le había dado una pareja.
Pero irónicamente, al verlo por primera vez, yo estaba en celo por él. ¿Cómo pudo pasar esto? ¡Y él ya había encontrado una compañera!
Hice todo lo posible por evitarle, pero él siempre se fijaba en mí, con su mirada cachonda...
Lo peor era que, para completar la venganza de mi familia, tenía que acercarme al alfa Dareck, seducirlo y hacer que se enamorara completamente de mí... 
Cuando Elena Guerrero le entregó el acuerdo de divorcio, Tomás Jiménez estaba ocupado disque muy ocupado llamando a alguien, ocupado consolando a su amante número cincuenta y dos.—Tomás, vamos a divorciarnos.—Firma de una vez, espera un mes, y cuando termine el período de reflexión del divorcio, nos separamos, sin tener más relación entre nosotros.Al escuchar esto, él aceptó, tomó el documento sin ni siquiera mirarlo, y lo pasó directamente a la última página, firmando su nombre con indiferencia.Después de firmar, se levantó orgulloso mientras tomaba su abrigo, aun susurrando palabras dulces a la joven al otro lado del auricular.—Está bien, ya mismo voy para pasar un rato rico, ¿sí?Cuando colgó, Tomás ya estaba en la puerta, pero de pronto recordó algo, se volteó y miró a Elena: —Ah, por cierto, Eli, el documento que me hiciste firmar hace un momento, ¿qué era?Ya lo había firmado, y recién entonces se le ocurrió preguntar. 
Roberto Cervalgo y yo éramos un matrimonio ejemplar, conocido por todos, tanto de cerca como de lejos.
Cuando el amor se hallaba en su apogeo, por protegerme, lo patearon con tal violencia que le alcanzaron a romper una costilla.
Prótesis mediante, pulió parte de su costilla hasta convertirla en un anillo y me pidió matrimonio.
—Amelia Romero, sé que, a causa de la infidelidad de tu padre, no estás dispuesta a confiar en los hombres.
—Pero estoy dispuesto a jurar con mi vida que te amo más que a la mía propia.
Después del matrimonio, de pronto desarrolló fotosensibilidad, y yo solo podía intimar con él por las noches.
Hasta que ingresé al hospital por un parto complicado.
En mi aturdimiento vi dos rostros exactamente iguales.
—¿El niño que llevas en el vientre está bien? Cuando nazca, quiero llevárselo a Rocío Romero, como heredero de la familia Romero.
—Amelia tiene una obsesión enfermiza con los sentimientos; si supiera que siempre nos turnábamos para acostarnos con ella, seguro se volvería loca.
—¿Y qué se le va a hacer? Fue ella quien insistió en casarse contigo y además se empeñó en acosar a Rocío; todo esto se lo ha buscado sola.
El parto fue difícil; entre los gritos desesperados del hombre, exhalé mi último aliento.
Volví a vivir.
Esta vez, me ofrecí voluntariamente a completarlos a ellos y a liberarme a mí misma.
Pero aquellos dos hermanos, como si se hubieran puesto de acuerdo, abandonaron a Rocío y se disputaron, uno tras otro, proclamando que me amaban. 
¡En vísperas de su boda, Bianca Reyes sorprendió a su prometido engañándola miserablemente con su propia hermana menor!Todos sabían que Bianca era de esas personas que perdían completamente la cabeza cuando se enamoraban. Y ella por Fidel Cordero había sido capaz de renunciar voluntariamente a una carrera prometedora y un buen futuro.¡Pero esta vez sí que fue diferente! Bianca se dio a la tarea de sorprender a dichos infieles en plena acción.¿Quién en su sano juicio llevaría periodistas y otros metiches para exponer públicamente un acto de infidelidad, ansiosa por contarle al mundo entero que había sido traicionada?¡Ah, claro, ella misma!—¡Fidel, definitivamente debí estar ciega para enamorarme de un miserable como tú! ¡Esta boda no va más y nuestro compromiso de pacotilla queda cancelado!La familia Cordero insistía en mantener aquel compromiso a toda costa. En ese instante, Jacobo Cordero, el tío menor de Fidel, se acercó con una sonrisa tranquila y le preguntó: —Señorita Bianca, ya que cancelar la boda parece imposible, ¿qué le parece si quizás mejor cambiamos al novio? 

Cuando Elisa Navarro cumplió dieciséis años, su padre murió en un accidente automovilístico. Siete días después, su madre, Rebeca, se volvió a casar y la llevó a vivir con Santiago Delgado.
Elisa sentía un profundo desprecio por la nueva vida de Rebeca y tampoco soportaba a su hermanastro, Mauricio Delgado. Él solía vestir camisas blancas, con los botones abrochados justo hasta debajo de la nuez de Adán. Era callado, excesivamente tranquilo.
La primera vez que Elisa conoció a ese buen chico que Rebeca tanto elogiaba, su impulso destructivo se encendió de inmediato.
Provocar a Mauricio pronto se convirtió en su pasatiempo favorito dentro de aquella villa.
Le aflojaba la corbata, pisoteaba sus zapatillas blancas dejándoles marcas, y pegaba chicle en la primera página de sus libros de texto. La vez más extrema fue cuando Elisa lo sujetó y lo obligó a escuchar a Santiago y Rebeca teniendo sexo.
Al ver cómo, entre los jadeos, las orejas de Mauricio se enrojecían, ella se acercó y le susurró:
—¿Sabes lo que están haciendo?
Mauricio le apartó la mano de un tirón. Su pecho subía y bajaba con fuerza; en sus ojos se arremolinaban la vergüenza y la ira. 
Llevábamos cinco años de novios, y mi prometido, un abogado, canceló nuestra boda... cincuenta y dos veces.
La primera vez, la pasante que él había llevado al bufete cometió un error con unos formularios, así que se apresuró a regresar, dejándome sola en la playa todo el día.
La segunda vez, cuando íbamos camino a la ceremonia, se enteró de que la pasante estaba siendo acosada por otro abogado y volvió para ayudarla, permitiendo que los invitados se burlaran de mí.
Después de eso, sin importar cuándo organizara la boda, siempre surgía algún problema con la pasante que requería su atención.
Finalmente, me rendí, decepcionada, y decidí terminar con él.
El día en que me mudé de Miraflores, él andaba como loco buscándome por todas partes. 

En su vida anterior, su madre sufrió el desamor y la traición de su padre, quien le traicionó y perdió su confianza, lo que le llevó a un final trágico. Después de un cruel giro del destino, fue exiliada a un pueblo remoto durante 19 años y finalmente perdió la vida a manos de la familia Hampton.Ahora, con una segunda oportunidad en la vida, jura vengar a su madre y a sí misma. Impulsada por una determinación feroz, se embarca en una misión para desmantelar al canalla traidor y al loto blanco mentiroso que la traicionó. En el camino, se encuentra en una relación inesperada y dulce con su marido aparentemente "tacaño".El mundo está conmocionado y confundido por su regreso."¿No es ella la chica del pueblo que fue exiliada durante 19 años y asesinada por la familia Hampton?" susurran.Pero de su pasado surgen poderosos aliados:Su tío, un poderoso presidente corporativo, declara: "Esa es mi preciosa sobrina".Su segundo tío, una gran celebridad, afirma: "Estoy aquí para conversar".Su tío pequeño, campeón en competiciones electrónicas, está dispuesto a apoyarla.Y luego está su marido. Muchos lo conocen como un hombre discapacitado y sorprende a todos al decir: "Esa es mi esposa". Cuando le preguntan por su discapacidad, una sonrisa cómplice se dibuja en su rostro."Sólo quedaré lisiado frente a ella", revela, con su aura misteriosa insinuando profundidades ocultas y una fuerza formidable.Juntos, forman una alianza inquebrantable, lista para dominar el mundo y derrotar a cualquiera que se atreva a interponerse en su camino. 

Ling Yiran fue sentenciada a tres años de prisión debido al accidente automovilístico que mató a la prometida de Yi Jinli, el hombre más rico de Shen City. Cuando salió de la prisión, de alguna manera terminó capturando la atención de Yi Jinli. Ella se arrodilló en el suelo y le suplicó: "Yi Jinli, ¿puedes dejarme ir?" Pero él solo sonrió y dijo: "Hermana, nunca te dejaré ir". Era dicho que Yi Jinli era completamente indiferente con todos, pero por alguna razón, hacía todo lo posible para complacer a una trabajadora sanitaria que había estado en prisión durante los últimos tres años. Sin embargo, la verdad del accidente automovilístico de ese año destruyó todo el amor que sentía por él, ella huyo de él. Muchos años después, estaba en el suelo suplicando: "Yiran, con tal de que estés a mi lado, haré cualquier cosa por ti". Pero ella solo lo miro con frialdad y dijo: "Entonces, ve y muere". 

Mi esposo, Etán Delgado, y yo no éramos una pareja destinada, pero afortunadamente nos amábamos y llevábamos una vida matrimonial feliz.
Pensé que seguiríamos así para siempre, hasta que un día descubrí un mensaje extraño en el teléfono de Etán.
[E, ¿quieres ver la lencería sexy que me compraste?]
Mi mundo se vino abajo, y ya no quise volver a entregar mi corazón.
Hasta que, por coincidencia, descubrí a pareja destinada...
¡Y era nada más ni nada menos que el tío de mi exesposo, Kierán Delgado, el líder de la manada Luna Helada!
Yo no quería tener más relación alguna con la familia Delgado, pero no esperaba que él me acosara, irrumpiendo con fuerza en mi mundo.
—Eres mi pareja destinada, ¿crees que puedes huir de mí?
Tomó mi barbilla, obligándome a mirarlo a los ojos.
—Por favor, no lo hagas...
Retrocedí hasta que choqué contra la pared.
Su aroma me envolvía, el olor a cedro llenaba mis pulmones a cada respiro.
—Ya estás divorciada y eres mi compañera... 
En el tercer año de mi matrimonio secreto, por fin me quedé embarazada.
Volví a casa emocionada, deseando contarle la buena noticia a mi esposo, Alberto Castro.
Sin embargo, justo en la entrada lo escuché conversando por teléfono.
—Rafael, Rosa ya asumió La Mano Carmesí. Estoy preparando todo para sincerarme con Elena Gómez. Si aún no te has cansado de ella, estos días será tuya.
Una voz parecida a la de mi marido, pero más arrogante, resonó a continuación.
—Perfecto, hermano, sí que eres fiel y generoso. Para mantenerte siempre contenido por Rosa, incluso puedes dejar que tu esposa duerma con tu hermano. ¿No temes que, cuando algún día descubra que con quien compartió cama todos estos años fue el hermano de su marido, se derrumbe por completo?
La voz de mi esposo sonó fría y llena de desprecio.
—¿Una idiota a la que se puede engañar con un simple documento falso merece ser mi esposa? Además, han pasado tres años y no ha descubierto nada; con lo tonta que es tampoco lo descubrirá en el futuro.
Sentí que un escalofrío me recorría todo el cuerpo.
El amor que yo había creído destinado por el cielo no era más que un juego cruel diseñado cuidadosamente por mi esposo y su hermano gemelo para que la mujer que ellos amaban lograra sus deseos. 
Todos dicen que el gran villano de AeroEstrella, Javier Ruiz, es un misógino, pero de la nada un día Pablo Ruiz lo obligó a casarse.
Todos esperaban que el gran villano estallara de furia; ansiaban ver cómo Ana Díaz hacía el ridículo.
Lo que nadie sabía era que, dentro de la familia Ruiz.
—Cariño, no sé cocinar.
—Cariño, lo siento, he desordenado el armario.
—Cariño, no sé hacer nada, no puedo estar sin ti.
Ana, sin más remedio, solo podía seguir cuidando de su inútil marido.



Incluso después de dos vidas, Rose todavía no podía derretir el corazón helado de Jay Ares. Con el corazón roto, decide vivir bajo la apariencia de una , engañándolo y huyendo con sus dos hijos. Esto enfureció a Sir Ares sin fin y todos a su alrededor están seguros de que esta será la muerte definitiva de Rose. Sin embargo, al día siguiente, se vio al gran Señor Ares arrodillarse en medio de la calle, persuadiendo al pequeño mocoso: "¡Por favor, sé bueno y regresa a casa conmigo! ""¡Lo haré, pero solo si aceptas mis términos!""¡Di lo que piensas!""No tienes permitido intimidarme, mentirme y, sobre todo, mostrarme tu cara de disgusto. Siempre debes considerarme la persona más hermosa, y debes sonreír cada vez que se me cruce por la cabeza ...""¡Esta bien!"¡Los espectadores se quedan atónitos al ver esto! ¿Es este el dicho de cómo hay un contraataque para todas las cosas? Señor Ares parece estar al final de su ingenio, este pequeño zorro de su propia creación lo ha burlado. Como no puede disciplinarla, ¡él lo consentirá hasta el final de su propio descrédito! 

—Señorita Rosa, este es el plan para simular su muerte. ¿Desea 'caer por un precipicio y morir'? El día de la transmisión mundial sería en su boda, dentro de dos semanas.—Sí.El encargado le habló con tono grave: — Una vez que usted desaparezca públicamente, ya no podrá recuperar su identidad actual.Rosa Salazar apretó con fuerza el plan que sostenía en la mano y asintió con determinación.—Sí, estoy segura.Al salir del edificio, Rosa se encontró de frente con la enorme pantalla del centro comercial, donde se transmitía el video del anuncio de compromiso. Ahí estaba Ezequiel Figueroa, abrazándola.Él, apuesto y de familia influyente. Y ella, hermosa y de figura esbelta. Incluso los autos que pasaban disminuían la velocidad, cautivados por la imagen.En el video, Ezequiel la sostenía con fuerza entre sus brazos. Siempre había sido resuelto y tajante, pero en ese momento sus ojos estaban enrojecidos y su voz temblaba de manera incontrolable:—Hoy es el día más importante de mi vida, porque la señorita Rosa ha aceptado casarse conmigo. Quiero invitar solemnemente a todos a presenciar la transmisión global de nuestra boda el próximo mes... 



Susana Morales había crecido mimada y con todas las comodidades de la alta sociedad que su familia pudo ofrecerle, hasta que un día se enteró de que en realidad era hija de una familia no tan acomodada.
Los señores Morales temiendo que Susana sufriera, no dejaron de apoyar a la verdadera familia biológica de ella, los Valdez.
Susana también temía que ellos cargaran con demasiada presión, por lo que regresó en silencio.
Quién iba a pensar que la familia Valdez, envalentonada por el supuesto estatus de alta sociedad de Susana, apenas la vio regresar la ridiculizó, diciendo que no sabía lo que hacia y su hija adoptiva era mucho mas talentosa.
La falsa hija la provocó: —Hermanita, una dama de sociedad debe aprender muchas cosas, yo te las enseñaré poco a poco.
Susana: ¿...?
Más tarde...
La falsa hija participó en la final de piano y descubrió a Susana sentada en la mesa del jurado.
La falsa hija recibió elogios por sus habilidades en diseño, pero la maestra de la técnica más sobresaliente e influyente resultó ser Susana.
La falsa hija también presumía de ser una guionista reconocida y excelente, pero descubrió que Susana era la guionista de logros extraordinarios y posición eminente a la que todos admiraban.
La falsa hija ya no lo soportaba, y alardeó de que su novio era de la prestigiosa familia Flores, pero el heredero de los Flores abrazó a Susana: —Cariño, ¿puedo darte un besito?
Al ver la verdadera capacidad de Susana, la familia Valdez se arrepintió y, entre lágrimas, le suplicó que regresara.
Los prestigiosos Morales les replicaron: —¡Fuera! De ahora en adelante, Susana solo podrá ser hija una Morales. 
Perseguí a mi prometido durante siete años, pero él seguía enamorado de la hija que mi madrastra había traído consigo. Para obligarme a romper el compromiso, hizo que alguien manipulara unas fotos mías en la cama y las difundiera por toda la ciudad.
Ese mismo día, mi madre sufrió un accidente de tráfico provocado por la ira y la angustia, y fue ingresada en el hospital.
En medio de la desesperación, mi amigo de la infancia, Ramón Gómez, quien llevaba muchos años enamorado de mí, llegó apresurado. Con el corazón en vilo, se encargó de conseguir médicos para mi madre y se desveló toda la noche junto a su cama.
Sin embargo, una semana después, igual mi madre falleció.


A los dieciocho años, Ángeles Castro fue llevada de vuelta a la Casa Castro y descubrió que era la hija biológica de la familia Castro, tras haber sido cambiada al nacer.El favoritismo de sus padres, el rencor de su prometido y las intrigas de la hija adoptada por la familia Castro la sumieron en una vida de enredos familiares y románticos, que la llevaron a una muerte trágica y miserable...Renacida a los dieciocho, Ángeles rompe su compromiso y busca venganza contra la hija adoptada por la familia Castro.La otrora oprimida Ángeles avanza con suavidad pero con una fuerza imparable en su camino hacia la conquista del mundo.Padres parcialmente arrepentidos y el despreciable prometido lloran, convencidos de que Ángeles, quien nunca ha conocido el amor, lo anhela más que nada.Hasta ese día, en que Ángeles, delante de todos, empuja al poderoso y acaudalado presidente contra la puerta de un coche en un abrazo íntimo.Y hay alguien que viene por ella, ofreciéndole todo su favor y amor, exclusivamente para ella. 

Bonnie Shepard, una chica de campo, es la comidilla de la ciudad. Los rumores dicen que es una perdedora a la que le encanta pelear y jugar. Su prometido la abandona y la prestigiosa familia Knight se distancia, lo que causa no poca vergüenza a los Shepard. Pero cuando el mundo descubre su verdadera identidad como la principal investigadora del país, todos quedan asombrados. Para su sorpresa, no sólo es un genio de las matemáticas, sino también un prodigio del ajedrez, un gurú de la medicina y una experta en kickboxing, eclipsando incluso al magnate más rico del mundo. "Bonnie, ¿te casarías conmigo? Estoy en forma y soy la pareja más romántica y considerada que jamás encontrarás. Demonios, incluso ¡Encargarme de todas las tareas del hogar!" "Bonnie, ¡elígeme, por favor! ¡Mi familia es dueña de una mina y puedes comprar lo que quieras!" Ivor Knight, el director ejecutivo que una vez la despreció, se arrepiente tanto que sólo pudo decir: "Vete a la mierda, ¿de acuerdo? ¡Ella es mía!". 


Amaya Delgado había crecido como una princesa, criada con esmero y adoración. De ojos brillantes y sonrisa luminosa, cada gesto suyo irradiaba orgullo y encanto.
Nacida en una familia poderosa y amada sin reservas, nunca le había faltado nada, salvo el amor de una sola persona.
Aquel hombre, siete años mayor que ella, pertenecía a una familia estrechamente ligada a la suya desde hacía generaciones. En teoría, Amaya debía tratarlo como a un mayor.
Para ella, él era como una montaña nevada: distante, elegante, inalcanzable. A una edad temprana ya dominaba un vasto imperio empresarial. Muchas damas lo admiraban, pero ninguna lograba acercarse de verdad.
Amaya lo persiguió de todas las formas que pudo imaginar. 
Quinto año de matrimonio, Nicolás Reyes se enamoró locamente de una estudiante universitaria.Sara García provenía de una familia humilde, pero su carácter era austero y lleno de dignidad. Rechazó la tarjeta bancaria que le ofreció Nicolás, diciendo: —No seré amante de nadie.Esa única frase fue la que cautivó a Nicolás.Persiguió como loco a Sara por toda la ciudad, olvidando que en su casa tenía a una esposa que había logrado casarse con él tras noventa y nueve cartas de amor.Esther Guerrero no lloraba ni hacía escándalos, simplemente, cada vez que él le causaba daño por Sara, ella quemaba una de las cartas.Cuando las noventa y nueve cartas se consumieran por completo, ella lo dejaría definitivamente.El primer día que quemó una carta fue cuando él, en su aniversario de bodas, la abandonó sin importarle para ir a la tienda de té de burbujas donde Sara trabajaba, y pasó todo el día allí, solo para esperarla a que terminara su turno.El día que quemó la trigésima sexta carta fue cuando él, con fiebre de cuarenta grados, dejó a Esther bajo la lluvia en una carretera, solo para ir corriendo a estar con Sara, que le temía al trueno.El día que quemó la septuagésima segunda carta fue cuando, para hacer feliz a Sara, quitó su foto de bodas de la sala y la reemplazó por un dibujo que Sara había hecho al azar. 
[CEO arrogante y frío vs. hija de familia rica con carácter rebelde. Romance puro, dulce y protector][El protagonista masculino lleva años planeando un amor secreto que se convierte en realidad, el segundo hombre persigue a su amada hasta la desesperación.]Durante una reunión social, Luisa González escuchó a Carlos Rodríguez decir: —Luisa es muy bonita. Cuando la cortejé por primera vez fue porque me recordaba a Carolina. Durante todos estos años, siempre he estado buscando el reflejo de Carolina en ella —En ese momento, Luisa comprendió que, en realidad, solo era una sustituta.Esa misma noche, marcó el número que no había marcado en mucho tiempo.—Hola, papá, acepto regresar y casarme por arreglo.Más tarde, durante el banquete de compromiso entre el señor Andrés de Puerto Bella y la hija de la familia González, Carlos vio el rostro que había estado deseando todo este tiempo y perdió la razón completamente....El día en que Luisa rechazó el matrimonio y se escapó de su casa, Andrés Martínez estaba de pie junto a la ventana, moviendo suavemente su copa de vino. En sus ojos se reflejaba una emoción confusa. —Luisa, algún día regresarás a mi lado sin resistencia.Se rumoreaba que el señor Andrés de Puerto Bella era un hombre frío, austero y distante de las mujeres, y Luisa no tenía motivos para dudar de esos rumores.Hasta que comenzó a conocerlo mejor, Luisa se dio cuenta de cuán profundamente perturbado y apasionado era Andrés bajo su fachada de hombre recatado y controlado. 
Después de que Claudio Ortega llevó a casa a una huérfana, que sobrevivía recogiendo basura y que le había salvado la vida, ella se aferró a él con determinación, durante tres años.Pero él jamás sintió nada por ella.Porque Claudio sabía que, en ese mundo, solo yo lo amaba más que a mi propia vida.Hasta el día de nuestro quinto aniversario de bodas, cuando Patricia Herrera amenazó con suicidarse, en el balcón del segundo piso.—Claudio, esta es la última vez. Si vuelves a elegirla a ella, me lanzar é de aquí y moriré frente a ti.Corrió hacia mí y me sujetó con fuerza del brazo, tratando de arrastrarme con ella. En medio del caos, vi cómo Claudio pateó la puerta de cristal y corrió hacia nosotras.Sentí un breve alivio y, mientras forcejeaba, extendí la mano hacia él.Sin embargo, él ni siquiera me miró. Tomó por la cintura a Patricia y retrocedió con ella hacia la habitación.Retiré la mano, invadida por la tristeza, y dejé que la mitad de mi cuerpo quedara colgando fuera de la baranda.Luego, él dijo: —Yoli, ella me salvó la vida, no puedo dejarla morir. ¿La dejamos quedarse? Sabes que la única a quien amo eres tú.Él no sabía que mi corazón estaba enfermo y que yo estaba por morir. 

Para salvar a su hermano adoptivo, Ximena Aguilar se casó con Diego Ruiz, manteniendo un matrimonio secreto durante tres años, sin amor.
El día que le diagnosticaron cáncer terminal, su esposo estaba celebrando con fuegos artificiales junto a su amante; Mientras tanto, su hermano adoptivo, al salir de prisión, abrazaba a una hermosa mujer anunciando que ella era el amor de su vida.
Ante la declaración pública de amor de estos hombres siempre fríos e implacables, Ximena no esperó más.
Se divorció, renunció a su trabajo y cortó relaciones con su familia...
Reanudó sus sueños y se transformó pasando a ser una ama de casa ridiculizada a llegar a la cima del sector tecnológico.
Sin embargo, un día, su identidad secreta y su enfermedad se hicieron públicas.
Su hermano adoptivo, siempre rebelde, tenía los ojos rojos y le suplicó: —Xime, ¿puedes llamarme 'hermano' una vez más?
Diego, siempre despiadado, enloqueció y exclamó: —Querida, te entrego mi vida, no me abandones...
Pero para Ximena, el amor tardío era despreciable. Ya no lo necesitaba...


[Padre e hijo autodestructivos, escapando de un matrimonio insalubre, en busca de sufrimiento]No puedo negar el carisma de Lucía Gómez, la primera novia de mi esposo.Tras su regreso al país... Para complacerla, aquel hombre que solía declarar su incomprensión por el romance durante nuestro tiempo juntos, ahora se esforzaba sobremanera en tratarla bien.Incluso mi hijo, en mi presencia, murmuraba deseando que la ex de su padre fuera su madre.Para ellos, padre e hijo, mi única utilidad parecía ser lavar ropa, cocinar y atender sus necesidades diarias.Sin embargo, una pequeña niña con autismo, agarrando el borde de mi vestido, me dijo con determinación: —¡La madre que Diego López no quiere, yo la quiero!Fue entonces cuando comprendí que, incluso en tierras áridas, aún pueden brotar rosas deslumbrantes.Cuando finalmente me convertí en la persona que deseaba ser, ellos se arrepintieron...Mi exesposo llamó, lamentando que nuestro hijo extrañaba a su madre.—Su madre ahora, no soy yo.Continuó, reconociendo su error, porque había comprendido que aún me amaba.El hombre a mi lado, besando el dorso de mi mano y con un deje de celos, exclamó: —Aún no he alcanzado a mi diosa, y tú definitivamente no estás a su altura. 
Durante los primeros dieciocho años de su vida, la existencia de Liora Lóbaros había sido un camino despejado: su padre la trataba como un tesoro; su hermano mayor la consentía en todo. Y poseía a la poderosa lobo Haty y, además, estaba unida como compañera destinada al líder más joven de la tribu Sáeros, Soren Sáeros.
Había sido la joya más envidiada de toda la manada.
Sin embargo, cuando cumplió dieciocho años, todo se detuvo de golpe.
La meticulosa conspiración de su hermanastra la arrojó a un hospital psiquiátrico. Cuando luchó por distinguir la realidad con claridad, descubrió que el mundo ya había cambiado: el cariño de su padre se había volcado hacia su hijastra; el hermano que una vez la adoró la miraba con frialdad e, incluso, Haty, unida a su alma, había caído en un profundo sueño.
Y aquel hombre que había jurado protegerla toda la vida parecía llevar en los ojos la sombra de otra persona.
Resultaba que, detrás de las atenciones y elogios de antaño, ella era la única a quien todos habían abandonado.
Para recuperar su fuerza y la verdad, Liora decidió huir de la tribu y emprender un camino de resistencia cubierto de espinas. Ocultó su nombre y avanzó sola en la oscuridad, hasta que por fin tomó una decisión definitiva: dejar atrás el pasado y cortar todos los lazos.
Cuando quienes la habían traicionado empezaron a volver, cuando las disculpas tardías y los intentos de recuperar lo perdido se sucedieron uno tras otro… ¿Podría sanar un corazón tan herido? 

María García era una belleza deslumbrante y una auténtica hechicera seductora, famosa en su círculo.
Se decía que le bastaba con mover un dedo para embelesar a innumerables hombres, aun cuando ella desdeñaba siquiera concederles una mínima mirada.
Hasta que, en un accidente, alguien la drogó; con pasos tambaleantes, fue a estrellarse contra el pecho de Alejandro Fernández.
Alejandro, el nuevo magnate del mundo empresarial, era sinónimo de frialdad aristocrática, aplomo y decisión; por más que incontables bellezas lo intentaran con todos sus recursos, no lograban siquiera rozar el borde de su chaqueta.
Cuando alzó la mirada y reconoció a quien tenía delante, María esbozó una sonrisa amarga e impotente, sin resignarse a que su primera vez fuera a caer en manos de ese iceberg incapaz de entender el romance.
Pero, para su sorpresa, Alejandro solo la observó en silencio durante un buen rato y, acto seguido, con el semblante impasible, la entregó al médico para que le hiciera una revisión.
—Cuando despierte, envíenla directamente de regreso a la familia García.
María alzó una ceja: era la primera vez en su vida que alguien la rechazaba.
En un instante, una frustración indescriptible y un afán competitivo se enredaron en ella.
Desde entonces, recordó por completo a ese hombre llamado Alejandro: noventa y nueve veces se le insinuó por iniciativa propia, solo para conseguirlo. 
¡El célebre Carlos Bernal, una figura de renombre en Seattle, se ha casado! Pero la mujer no solo era de aspecto poco agraciado y de complexión obesa, sino que además provenía del campo.
Durante dos años de matrimonio, él siempre se mostró frío como el hielo con ella, tratándola como un objeto desechable.
Aun así, Mariana Montoya continuó aferrándose con dolor a ese matrimonio, solo porque lo amaba: para ella, él había sido la única luz en la oscuridad de su juventud.
Hasta que el gran amor de su vida regresó del extranjero. Él obligó a Mariana a donarle sangre y, después de eso, le arrojó sin miramientos el acuerdo de divorcio.
Fue entonces cuando Mariana terminó por perder toda esperanza y despertar por completo. Firmó el acuerdo de divorcio y se fue al extranjero para comenzar una nueva vida.
Tres años después, aquella mujer fea, gorda y pueblerina regresó con un esplendor deslumbrante.
¡La cirujana número uno del mundo, venerada a nivel internacional, era ella! ¡El hacker más legendario la llamaba [pequeña diosa], el actor más famoso del país la llamaba jefa, y una princesa de la realeza la respaldaba públicamente! ¡Incluso el patriarca de una de las familias más poderosas quería reconocerla como su ahijada de honor!
Ella brillaba con luz propia y estaba rodeada de innumerables pretendientes. ¡El exmarido se arrepintió! En plena noche, aquel hombre orgulloso y altivo la acorraló contra la pared, suplicando con voz quebrada: —Mariana, por favor... volvamos a casarnos.
