Todo

Alicia Solano tenía un novio de doble cara.
Durante el día, era atento hasta el más mínimo detalle, amable y considerado.
Pero al caer la noche, parecía transformarse en otra persona, jugando con ella de mil maneras y en escenarios siempre distintos.
Todos decían que Alicia tenía mucha suerte: aun con discapacidad auditiva, su novio no la despreciaba, la acompañaba a tratamiento y jamás la abandonaba.
La propia Alicia también lo creía así.
Hasta que un día, unos asaltantes le robaron el medicamento personalizado que él había mandado a preparar para su sordera. Obligada a suspenderlo y justo cuando iba a contárselo, escuchó a uno de sus amigos decirle:
—De verdad saben divertirse. Uno engaña sus sentimientos de día y el otro juega con su cuerpo de noche, ¡y después de tres años, ella ni siquiera se ha dado cuenta!
En ese instante, todo el cuerpo de Alicia se le heló. 


Sofía García supo, en el momento de su muerte, que tenía dos maridos.
Uno era Salvador Ruiz.
El otro era su hermano gemelo, Emilio Ruiz.
Ambos se habían enamorado de la falsa heredera rica, Valeria Guzmán. Pero al mismo tiempo, se vieron obligados a casarse con Sofía, la auténtica heredera de una familia adinerada. En ese momento, acordaron que, después del matrimonio, se turnarían: cada uno acompañaría a Sofía durante una semana, y así ninguno saldría perdiendo. 

"Savannah quería vengarse de su exnovio, así que se fue al aeropuerto a buscar un hombre guapo para hacer un video besándolo y enviárselo a su ex; sin embargo, tuvo tan mala suerte que escogió a Callan Handerson, uno de los solteros más codiciados del mundo. Aunque Savannah fue quien lo besó sin previo aviso, nunca se hubiera imaginado que sería el propio Callan, el que le terminaría enseñando cómo era un beso francés de verdad; la chica entró en pánico y salió huyendo. Callan no se esperaba que, gracias a una sucesión de coincidencias, una historia romántica se terminaría formando entre ellos; este mismo día se volvería encontrar a esta chica traviesa, pero adorable, en el club de entretenimiento más lujoso y de más alto nivel de ciudad T. ¡La vio borracha mientras lo observaba en el baño de hombres!, él la arrinconó contra uno de los cubículos, cerró la puerta, y luego la besó sin vacilar. Después de esa noche, el destino los sumergió en un juego de trucos y engaños, en el que Savannah caería víctima de una de las trampas de este hombre, el mismo que al principio creyó que sería su víctima para la venganza. En esta montaña rusa de emociones, la chica, casi sin darse cuenta, terminaría mezclando el amor y el odio en su corazón." 
Después de cinco años de matrimonio y tras haber intentado la fecundación in vitro noventa y nueve veces, Ángela Díaz finalmente quedó embarazada.Llevaba en la mano el informe del examen y regresó a casa para compartir su alegría con Rubén García, pero, al acercarse, escuchó las voces burlonas de él y su amigo.—Le he estado ocultando tres cosas a Ángela.—Primero, falsifiqué su informe de infertilidad y la engañé para que se sometiera a noventa y nueve tratamientos de fecundación.—Segundo, el hijo que lleva en el vientre es de José García; no tiene nada que ver conmigo.—Tercero, la mujer a quien siempre he amado es Susana Díaz.Ángela sintió que caía en un abismo, pero las voces dentro del despacho seguían resonando.—En la cena de nuestro quinto aniversario, dentro de una semana, el abuelo anunciará que heredaré los negocios de la familia. En ese momento, haré que todos sepan que Ángela y ese bastardo, José, mantienen una relación impropia.Ángela temblaba de rabia. Apretó con fuerza el informe de embarazo hasta arrugarlo y desbloqueó el número de José.[José, quiero hablar contigo sobre un gran negocio]. 
Mi esposo, Etán Delgado, y yo no éramos una pareja destinada, pero afortunadamente nos amábamos y llevábamos una vida matrimonial feliz.
Pensé que seguiríamos así para siempre, hasta que un día descubrí un mensaje extraño en el teléfono de Etán.
[E, ¿quieres ver la lencería sexy que me compraste?]
Mi mundo se vino abajo, y ya no quise volver a entregar mi corazón.
Hasta que, por coincidencia, descubrí a pareja destinada...
¡Y era nada más ni nada menos que el tío de mi exesposo, Kierán Delgado, el líder de la manada Luna Helada!
Yo no quería tener más relación alguna con la familia Delgado, pero no esperaba que él me acosara, irrumpiendo con fuerza en mi mundo.
—Eres mi pareja destinada, ¿crees que puedes huir de mí?
Tomó mi barbilla, obligándome a mirarlo a los ojos.
—Por favor, no lo hagas...
Retrocedí hasta que choqué contra la pared.
Su aroma me envolvía, el olor a cedro llenaba mis pulmones a cada respiro.
—Ya estás divorciada y eres mi compañera... 



[CEO arrogante y frío vs. hija de familia rica con carácter rebelde. Romance puro, dulce y protector][El protagonista masculino lleva años planeando un amor secreto que se convierte en realidad, el segundo hombre persigue a su amada hasta la desesperación.]Durante una reunión social, Luisa González escuchó a Carlos Rodríguez decir: —Luisa es muy bonita. Cuando la cortejé por primera vez fue porque me recordaba a Carolina. Durante todos estos años, siempre he estado buscando el reflejo de Carolina en ella —En ese momento, Luisa comprendió que, en realidad, solo era una sustituta.Esa misma noche, marcó el número que no había marcado en mucho tiempo.—Hola, papá, acepto regresar y casarme por arreglo.Más tarde, durante el banquete de compromiso entre el señor Andrés de Puerto Bella y la hija de la familia González, Carlos vio el rostro que había estado deseando todo este tiempo y perdió la razón completamente....El día en que Luisa rechazó el matrimonio y se escapó de su casa, Andrés Martínez estaba de pie junto a la ventana, moviendo suavemente su copa de vino. En sus ojos se reflejaba una emoción confusa. —Luisa, algún día regresarás a mi lado sin resistencia.Se rumoreaba que el señor Andrés de Puerto Bella era un hombre frío, austero y distante de las mujeres, y Luisa no tenía motivos para dudar de esos rumores.Hasta que comenzó a conocerlo mejor, Luisa se dio cuenta de cuán profundamente perturbado y apasionado era Andrés bajo su fachada de hombre recatado y controlado. 
"¡Impactante! La joven de la influyente familia de Ciudad Solarena recoge a su primer amor en el aeropuerto en plena noche. ¡Se sospecha que el viejo amor ha renacido!" En la animada imagen de la noticia, bajo una intensa lluvia en el aeropuerto, una mujer con un vestido blanco corre sonriente hacia el abrazo de un hombre vestido de negro. Él sostiene un paraguas, inclinándolo sobre la cabeza de ella, protegiéndola con delicadeza. Esta imagen ha sido compartida frenéticamente por innumerables usuarios en línea, y muchas personas han comenzado a simpatizar con esta pareja a raíz de la noticia. En un restaurante francés, Saúl Sánchez amplía y reduce la imagen de la noticia repetidamente, pero no logra descifrar claramente la expresión en el rostro de la mujer. De repente, una voz inquisitiva resuena a su lado. —Señor, nuestro restaurante está por cerrar, ¿desea seguir esperando aquí? 
Después de entregar su dignidad durante cinco años a un hombre que no la merecía, Lorena Flores pierde perdió la memoria a causa de un accidente automovilístico.
Su prometido, un hombre que juega jugaba con los sentimientos, la llevóa donde su hermana, aparentemente inocente pero en realidad calculadora. Señalando al hombre en la televisión, le dicedijo: —Él es tu novio, ve y búscalo.
Lorena, siempre obediente, decide decidió seguir el su consejo.
El hombre en la televisión eras Pedro Guzmán, alguien con un carisma destacado y muy difícil de alcanzar dentro de su círculo social, quien quedó discapacitado de ambas piernas debido a un incidente relacionado con Lorena dos años atrás.
Todos aguardaban para verla fracasar, esperando que Pedro emplearae contra ella medidas drásticas.
Sin embargo, al final, Lorena se transforma convirtió en la respetada señora Guzmán, deslumbrante y encantadora.
El hombre que jugaba jugó con los sus sentimientos termina terminó arrepintiéndose.




El día que mi exesposo y mi hermana adoptiva se casaron, decidí suicidarme lanzándome de un edificio. Le di todo mi amor y aprecio a mi exesposo, Evaristo Rodríguez, durante diez años. Tras casarnos, abandoné mi carrera para convertirme en la esposa devota y hogareña que él tanto deseaba. No obstante, su amor se desvió rápidamente hacia mi hermana adoptiva, quien, a pesar de su frágil salud, trabajaba incansablemente y proyectaba una imagen de inocencia; él afirmaba que no hay nada más hermoso que una mujer entregada a su carrera.Mas tristemente olvidó que yo ya había alcanzado fama internacional antes de nuestro matrimonio. Todo lo que yo hacía para salvar nuestro matrimonio él lo tomaba a mal. Incluso llegó a provocar la ruina de mi familia y la pérdida de mi hijo que estaba por nacer, justificándolo como el precio necesario por haber lastimado a mi hermana adoptiva.Pero afortunadamente, obtuve una segunda oportunidad de vida y me prometí a mí misma que no permitiría que tales eventos se repitieran.Ya no lo quería. Sin embargo, después de acordar el divorcio, Evaristo, quien en mi vida pasada me había aborrecido profundamente, me rogó que volviera con él.Pero frente a sus súplicas, y sin otra más opción decidí lanzarme en los brazos de su enemigo. 
A los cinco años de casados, Diego Pérez frente a todos, exigió que ella aceptara su papel de mantener la estabilidad en el hogar, o sea no se divorciara de él, mientras él si podía darle vuelo a la hilacha y le ponía los cachos con otras tipas.Silvia Ortega no lloró ni armó escándalo alguno al entregarse; ella tranquilita, le entregó un acuerdo de divorcio ya con su firma.Diego creía que no tardaría en regresar y ceder ante él.Puesto que la familia Ortega iba derecho a la banca rota y ella había sido ama de casa por cinco años en los cuales ella siempre dependió de él, y se había habituado a un estilo de vida llena de lujos, así que para ella no sería fácil adaptarse a una vida sin él. Estaba seguro de que en menos de tres días volvería rogándole.No obstante, transcurrieron tres días, y luego otros tres más y nunca regresó.Diego no resistió por más tiempo.La arrinconó contra la pared, con los ojos llorosos, y le rogó suplicando:—Silvia, ya por favor detente.Silvia sonrió:—Señor Diego, desde que te dejé, he descubierto lo lindo que es mi futuro sin tú estorbándomelo. 
Noelia Jiménez había estado con Antonio Cordero durante diez miserables años, creyendo haber satisfecho todas las necesidades y caprichos de él. Pero cuando su madre sufrió un grave accidente de tráfico y cayó en un estado crítico de salud, él la dejo botada en el hospital, para ir a la estación de policía a socorrer y pagar la fianza de la miserable que había causado que su madre estuviese en el hospital. Tiempo después su madre falleció, y a él esto no le importo, en cambio, él se fue de viaje al extranjero con la mujer que le gustaba. Noelia lo confrontó una y otra vez mientras sostenía la urna con las cenizas de su madre, y él respondió: —Si no puedes soportarlo, lárgate entonces de mi vida. Entonces, Noelia se resignó. Antonio la siguió e intentó reclamarle por su relación con dos certificados de matrimonio en las manos, pronuncio, —Noelita, estamos casados y esto no lo puedes evitar tan fácil. Al ver los documentos que aparecieron de repente, Noelia, con el brazo del hombre que la acompañaba, casi se dobló de la risa. —Tío. Sin mirarlo ni por un solo instante, ella lanzó el certificado del matrimonio en la cara de Antonio y lo avergonzó con una risa, —No tienes vergüenza alguna, canalla. En esos tiempos, un amor que llegó de la nada y tan tarde no tenía valor alguno. … Todo el mundo sabía muy bien que Noelia era muy reservada y discreta, mientras que Antonio era un indomable rebelde sin causa. Dos personas completamente diferentes que, debido a una farsa, habían tenido que compartir una década de ida juntos. Ella pensó que su compromiso desde jóvenes, debido al tiempo que llevaban juntos, se convertiría naturalmente en amor y profunda pasión propia de una pareja que se quiere mucho. Pero solo cuando vio a Antonio sonrojarse por otra persona, se dio cuenta demasiado tarde de que Antonio no era como un mar silencioso, simplemente no era capaz de agitar olas o cualquier tipo de problema que se le presentara en el camino por ella. Su encuentro fue un grave error desde el principio. Así que, como las mareas que retroceden constantemente, no había necesidad alguna de recordarme. 
Perdí los recuerdos de los últimos cinco años, al despertar, descubrí que Salvatore Suárez, a quien amé en secreto por tantos años, se había convertido en mi esposo.
Pero su trato era, por demás, vejatorio.
La dueña de su ternura era su amiga de la infancia; incluso cuando yo estuve al borde de la muerte, él solo se preocupó por acompañarla.
Todos decían que lo amaba con locura. Si Salvatore me pidiera servir como esclava para su amiga, yo lo aceptaría sin dudar.
Qué ridículo.
Yo ni siquiera recordaba a aquella persona.
...
No me acordaba de él y, como me trataba mal, era lógico que pidiera el divorcio.
Pero después lo encontré deambulando de noche frente a la puerta de mi casa, sin querer marcharse.
—Bibi, ¿podrías...mirarme una vez más?

Durante los primeros dieciocho años de su vida, la existencia de Liora Lóbaros había sido un camino despejado: su padre la trataba como un tesoro; su hermano mayor la consentía en todo. Y poseía a la poderosa lobo Haty y, además, estaba unida como compañera destinada al líder más joven de la tribu Sáeros, Soren Sáeros.
Había sido la joya más envidiada de toda la manada.
Sin embargo, cuando cumplió dieciocho años, todo se detuvo de golpe.
La meticulosa conspiración de su hermanastra la arrojó a un hospital psiquiátrico. Cuando luchó por distinguir la realidad con claridad, descubrió que el mundo ya había cambiado: el cariño de su padre se había volcado hacia su hijastra; el hermano que una vez la adoró la miraba con frialdad e, incluso, Haty, unida a su alma, había caído en un profundo sueño.
Y aquel hombre que había jurado protegerla toda la vida parecía llevar en los ojos la sombra de otra persona.
Resultaba que, detrás de las atenciones y elogios de antaño, ella era la única a quien todos habían abandonado.
Para recuperar su fuerza y la verdad, Liora decidió huir de la tribu y emprender un camino de resistencia cubierto de espinas. Ocultó su nombre y avanzó sola en la oscuridad, hasta que por fin tomó una decisión definitiva: dejar atrás el pasado y cortar todos los lazos.
Cuando quienes la habían traicionado empezaron a volver, cuando las disculpas tardías y los intentos de recuperar lo perdido se sucedieron uno tras otro… ¿Podría sanar un corazón tan herido? 
El multimillonario de Solarena, Alberto Díaz, estuvo en coma durante tres años, y su esposa, la señora Díaz, Raquel Pérez, lo cuidó durante todo ese tiempo.
Sin embargo, cuando él despertó, Raquel descubrió en su teléfono un mensaje ambiguo, pues su primer amor había regresado al país.
Los amigos que siempre lo habían despreciado a ella se reían y decían: —Su primer amor, una mujer que parece un cisne, ha vuelto. Ya es hora de deshacerse de esta esposa que parece un pato feo.
Fue entonces cuando Raquel se dio cuenta de que Alberto nunca la había amado; ella era simplemente una triste broma.
Así que, una noche, el presidente Alberto recibió el contrato de divorcio de señora Díaz, con la razón de la separación: problemas de salud en el esposo.
Con el rostro sombrío, el presidente Alberto fue a buscarla, pero al llegar, descubrió que la que antes era un "patito feo", la señora Raquel, ahora vestía un elegante vestido largo, su figura se veía esbelta y algo cansada, iluminada por las brillantes luces, y se había transformado en una figura de liderazgo en el ámbito médico.
Al verla acercarse, la señora Raquel sonrió con gracia y le dijo: —¿Presidente Alberto, ha venido a tratar enfermedades masculinas?




—Señor Fernández, felicidades por pasar la entrevista en línea de nuestra empresa. La oferta ya ha sido enviada a su correo. Le pedimos que se incorpore en Londres dentro de dos semanas. ¿Tiene alguna pregunta? —la voz al otro lado del teléfono, con un acento inglés impecable, provenía de un hombre al otro lado del Atlántico. —Ningún problema, estaré allí a tiempo. —Vicente Fernández respondió sin dudar, con firmeza y serenidad. Apenas colgó el teléfono, el sonido del pomo de la puerta girando llamó su atención. Leticia Gutiérrez entró al cuarto con su andar decidido y, sin rodeos, le extendió una bolsa de papel, —Ayer surgió un imprevisto en la firma y no pude pasar el Año Nuevo contigo. Espero que no estés molesto. —su tono era sincero, pero no parecía esperar una respuesta. Vicente tomó la bolsa y la abrió. Dentro, al fondo de la bolsa, descansaba solitaria una pulsera de madera de sándalo. No había esfuerzo alguno en la presentación, ni siquiera una envoltura adecuada para la ocasión. Aquella pulsera, aunque costosa, no lo era por sí misma, sino por el conjunto al que pertenecía. Era un regalo accesorio de otra pulsera hecha de valiosa madera de agar. El hecho de que esta pulsera estuviera allí significaba que Leticia había adquirido el juego completo. Sin embargo, había decidido regalarle a él solo el complemento. Si no fuera por las fotos que Pedro González le envió ayer, donde se veía una pulsera de agar de gran tamaño y calidad sobresaliente, Vicente jamás habría sospechado. Cinco años de relación y su novia había optado por regalarle a él el accesorio y a otra persona el verdadero tesoro. 




Acabo de vivir la Nochebuena más impactante de mi vida.
Quedé con mi mejor amiga para una fiesta temática de Nochebuena en pijama; a propósito me puse un camisón negro de encaje y le tomé una foto sexy para enviársela.
[Amor, ¿quieres abrir tu regalo de Nochebuena?] Le escribí, provocándola a propósito.
Tres minutos después, respondió: [¿Estás segura de que quieres jugar tan fuerte?]
Me burlé de que se pusiera seria y, medio borracha, le contesté de forma desafiante: [Si no te atreves, dilo.]
Veinte minutos después, la puerta fue empujada con violencia.
Leo Montoya, con quien llevaba medio año peleada, estaba de pie en la entrada. Entró con el viento y la nieve, los ojos enrojecidos, y me empujó contra la cama para besarme con una urgencia feroz.
—¿Cómo me llamaste hace un momento? —Su aliento ardiente rozó mis labios; la voz, ronca. —Dilo otra vez.
Todo mi cuerpo tembló y desperté de golpe. Agarré el celular que tenía al lado.
Creí que el mensaje era para mi mejor amiga, pero en la pantalla del chat aparecía Leo. 
En el tercer año de mi matrimonio secreto, por fin me quedé embarazada.
Volví a casa emocionada, deseando contarle la buena noticia a mi esposo, Alberto Castro.
Sin embargo, justo en la entrada lo escuché conversando por teléfono.
—Rafael, Rosa ya asumió La Mano Carmesí. Estoy preparando todo para sincerarme con Elena Gómez. Si aún no te has cansado de ella, estos días será tuya.
Una voz parecida a la de mi marido, pero más arrogante, resonó a continuación.
—Perfecto, hermano, sí que eres fiel y generoso. Para mantenerte siempre contenido por Rosa, incluso puedes dejar que tu esposa duerma con tu hermano. ¿No temes que, cuando algún día descubra que con quien compartió cama todos estos años fue el hermano de su marido, se derrumbe por completo?
La voz de mi esposo sonó fría y llena de desprecio.
—¿Una idiota a la que se puede engañar con un simple documento falso merece ser mi esposa? Además, han pasado tres años y no ha descubierto nada; con lo tonta que es tampoco lo descubrirá en el futuro.
Sentí que un escalofrío me recorría todo el cuerpo.
El amor que yo había creído destinado por el cielo no era más que un juego cruel diseñado cuidadosamente por mi esposo y su hermano gemelo para que la mujer que ellos amaban lograra sus deseos. 
Susana Morales había crecido mimada y con todas las comodidades de la alta sociedad que su familia pudo ofrecerle, hasta que un día se enteró de que en realidad era hija de una familia no tan acomodada.
Los señores Morales temiendo que Susana sufriera, no dejaron de apoyar a la verdadera familia biológica de ella, los Valdez.
Susana también temía que ellos cargaran con demasiada presión, por lo que regresó en silencio.
Quién iba a pensar que la familia Valdez, envalentonada por el supuesto estatus de alta sociedad de Susana, apenas la vio regresar la ridiculizó, diciendo que no sabía lo que hacia y su hija adoptiva era mucho mas talentosa.
La falsa hija la provocó: —Hermanita, una dama de sociedad debe aprender muchas cosas, yo te las enseñaré poco a poco.
Susana: ¿...?
Más tarde...
La falsa hija participó en la final de piano y descubrió a Susana sentada en la mesa del jurado.
La falsa hija recibió elogios por sus habilidades en diseño, pero la maestra de la técnica más sobresaliente e influyente resultó ser Susana.
La falsa hija también presumía de ser una guionista reconocida y excelente, pero descubrió que Susana era la guionista de logros extraordinarios y posición eminente a la que todos admiraban.
La falsa hija ya no lo soportaba, y alardeó de que su novio era de la prestigiosa familia Flores, pero el heredero de los Flores abrazó a Susana: —Cariño, ¿puedo darte un besito?
Al ver la verdadera capacidad de Susana, la familia Valdez se arrepintió y, entre lágrimas, le suplicó que regresara.
Los prestigiosos Morales les replicaron: —¡Fuera! De ahora en adelante, Susana solo podrá ser hija una Morales. 
Charlotte Simmons no solo fue traicionada por su prometido, quien la engañó con una amante. También le quitaron el negocio familiar y la engañaron para que se acostara con un extraño en su noche de bodas. ¡Eventualmente dio a luz al hijo de un extraño! Su prometido usó su adulterio como excusa para dejarla en público, convirtiéndola en el hazmerreír de la ciudad. Esa noche, Charlotte Simmons bebió hasta el olvido y juró vengarse. Sin embargo, cuando se despertó, ¡se encontró acostada en la cama de Zachary Connor! ¡Se sorprendió aún más cuando Zachary le pidió que se casara con él! "Cásate conmigo y te haré brillar". ¿Quién era Zachary Connor? ¡Era conocido como el emperador de las tinieblas y muy rico! Hubo rumores de que era homosexual. Bueno, ¿a quién le importaba? Él era un imbécil de todos modos, ¡así que decidió aceptarlo solo para poder darle su castigo! Hicieron oficial su matrimonio. A partir de entonces, Charlotte Simmons se preparó y comenzó su plan para atormentar a Zachary Connor. Después de atormentarlo, llamó a su puerta esa noche y dijo: "Sr. Connor, quiero el divorcio". Sin embargo, al día siguiente, Charlotte Simmons salió asustada de la habitación. "¿Cómo te atreves a intentar irte cuando ya eres mía?" 

¡¡¡TRAICIÓN!!! Esta palabra marcó toda mi vida. Soy Elvina Ruciano, cien por cien mujer loba, miembro de la manada Crescent Moon, esta manada está llena de lobos egoístas y poco confiables que han olvidado de qué se trata una manada.Cuando tenía dieciséis años mi novio me engañó con un chico, todos sabían que era gay, pero me lo mantuvieron en secreto. Y a los dieciocho, cuando mi compañero predestinado, el hijo del alfa, se acostaba con cada loba de la manada que se bajaba los pantalones, ellos también guardaban silencio.¡Estos traidores! Debido a que no quedé embarazada en ese año, no tuve ningún cachorro para continuar con el linaje alfa, pensaron que no valía la pena ser Luna. Se volvieron contra mí, incluso se volvieron hostiles y mi vida estuvo en peligro.¡Eso es todo! ¡¡Me voy!! ¡Para vivir con humanos, sí!Dos años en tierra humana y ahora soy una vicepresidenta exitosa en una empresa prestigiosa y asquerosamente rico. Aquí me encuentro con mi jefe, el divinamente apuesto multimillonario Jacabo Santiago. Me enamoro perdidamente de él, pero ¿puedo confiar en él?Pero entonces la vida da un giro. Mi manada indigna quiere que regrese, están en declive y necesitan urgentemente fondos y su luna. A pesar de rechazar a mi pareja, él insiste en que retomemos nuestra relación e incluso me secuestró.¿Debo volver con la pareja que la Diosa de la Luna eligió para mí o mi mejor destino es vivir con Jacabo, quien dice que me amará hasta la muerte? 
Con su identidad oculta y, tras mudarse a Chicago para emprender en el mundo del maquillaje, en el séptimo año Lucía Suárez recibió un encargo de un millón de dólares.
La solicitante, Rosa Ruiz, quería que Lucía se maquillara para convertirse en su doble y, de ese modo, comprometerse y convivir durante un año entero con su prometido por conveniencia, Ramón Guzmán.
Después de fracasar en la conquista de Ramón durante tres años, Lucía jamás habría imaginado que volvería a tener alguna interacción con él.
Ella aceptó el encargo sin dudar y acompañó a Ramón bajo la identidad de Rosa, sin pensar que, en aquel juego de sustitución, la única que permanecía engañada era ella misma.
Cuando Lucía descubrió la verdad, se dio la vuelta y se marchó, sin prever que ese presidente arrogante viajaría hasta Boston únicamente para verla una vez más.

Amaya Delgado había crecido como una princesa, criada con esmero y adoración. De ojos brillantes y sonrisa luminosa, cada gesto suyo irradiaba orgullo y encanto.
Nacida en una familia poderosa y amada sin reservas, nunca le había faltado nada, salvo el amor de una sola persona.
Aquel hombre, siete años mayor que ella, pertenecía a una familia estrechamente ligada a la suya desde hacía generaciones. En teoría, Amaya debía tratarlo como a un mayor.
Para ella, él era como una montaña nevada: distante, elegante, inalcanzable. A una edad temprana ya dominaba un vasto imperio empresarial. Muchas damas lo admiraban, pero ninguna lograba acercarse de verdad.
Amaya lo persiguió de todas las formas que pudo imaginar. 

¡El célebre Carlos Bernal, una figura de renombre en Seattle, se ha casado! Pero la mujer no solo era de aspecto poco agraciado y de complexión obesa, sino que además provenía del campo.
Durante dos años de matrimonio, él siempre se mostró frío como el hielo con ella, tratándola como un objeto desechable.
Aun así, Mariana Montoya continuó aferrándose con dolor a ese matrimonio, solo porque lo amaba: para ella, él había sido la única luz en la oscuridad de su juventud.
Hasta que el gran amor de su vida regresó del extranjero. Él obligó a Mariana a donarle sangre y, después de eso, le arrojó sin miramientos el acuerdo de divorcio.
Fue entonces cuando Mariana terminó por perder toda esperanza y despertar por completo. Firmó el acuerdo de divorcio y se fue al extranjero para comenzar una nueva vida.
Tres años después, aquella mujer fea, gorda y pueblerina regresó con un esplendor deslumbrante.
¡La cirujana número uno del mundo, venerada a nivel internacional, era ella! ¡El hacker más legendario la llamaba [pequeña diosa], el actor más famoso del país la llamaba jefa, y una princesa de la realeza la respaldaba públicamente! ¡Incluso el patriarca de una de las familias más poderosas quería reconocerla como su ahijada de honor!
Ella brillaba con luz propia y estaba rodeada de innumerables pretendientes. ¡El exmarido se arrepintió! En plena noche, aquel hombre orgulloso y altivo la acorraló contra la pared, suplicando con voz quebrada: —Mariana, por favor... volvamos a casarnos.

Durante una actividad de construcción de equipo en la empresa, Raquel Jiménez, después de haber bebido en exceso, se confundió de tienda de campaña y terminó durmiendo accidentalmente con el presidente de la compañía. Al despertarse y ver ese rostro increíblemente atractivo, Raquel, abrazando sus prendas, huyó precipitadamente y, desde entonces, vivió bajo la constante y temerosa vigilancia del presidente. Raquel tenía la intención de mantener este incidente en secreto; sin embargo, dos meses más tarde, descubrió que estaba embarazada. Justo cuando planeaba huir de nuevo, el aeropuerto fue cerrado y el distante presidente la acorraló en el ascensor. Se acercó paso a paso y le dijo: —Ahora que llevas a mi hijo, ¿a dónde piensas escapar? Raquel: “......” 
—Tía María, lo he pensado bien y estoy dispuesta a dejar la familia Torres para irme al extranjero y vivir contigo—, dijo al otro lado del teléfono. El tono de María rebosaba alegría, instando con efusividad. —Bien, Rosa, voy a gestionar tu visado inmediatamente; probablemente tarde un mes. Aprovecha este tiempo para reunirte más con tus amigos y compañeros, pues una vez establecida en Nueva Zelanda, será complicado volver a veros. Asegúrate de despedirte adecuadamente. Especialmente de Hugo, quien te ha cuidado desde pequeña. La gratitud por su crianza no se olvida fácilmente; asegúrate de agradecerle como es debido—. Rosa Díaz respondió en voz baja con unas pocas palabras. Tras colgar el teléfono, se levantó del balcón y regresó a la sala, lanzando una mirada inconsciente hacia la foto grupal dispuesta sobre la mesa. 

Durante cinco largos años de matrimonio, Alejandro Martínez nunca se casó legalmente con Daniela Sánchez.Siempre decía que estaba demasiado ocupado con la empresa, que daba igual si se casaban o no, y Daniela le creyó todo sin refutar... hasta ahora.Ella vio con sus propios ojos a Alejandro salir del registro civil con su hermana, desaparecida desde hacía cinco años.Laura Sánchez, con los ojos enrojecidos, se lanzó a los brazos de Alejandro, apretando con fuerza ese deslumbrante certificado de matrimonio.—Alejandro, fue un error de mi parte haber escapado de la boda aquel año...—la voz de Laura se quebró enseguida—. Sé que esta vez aceptaste casarte conmigo porque tenía cáncer, pero aun así quiero preguntarte: después de tantos años, ¿en verdad me has olvidado y te has enamorado de Daniela? 
Cuando Elisa Navarro cumplió dieciséis años, su padre murió en un accidente automovilístico. Siete días después, su madre, Rebeca, se volvió a casar y la llevó a vivir con Santiago Delgado.
Elisa sentía un profundo desprecio por la nueva vida de Rebeca y tampoco soportaba a su hermanastro, Mauricio Delgado. Él solía vestir camisas blancas, con los botones abrochados justo hasta debajo de la nuez de Adán. Era callado, excesivamente tranquilo.
La primera vez que Elisa conoció a ese buen chico que Rebeca tanto elogiaba, su impulso destructivo se encendió de inmediato.
Provocar a Mauricio pronto se convirtió en su pasatiempo favorito dentro de aquella villa.
Le aflojaba la corbata, pisoteaba sus zapatillas blancas dejándoles marcas, y pegaba chicle en la primera página de sus libros de texto. La vez más extrema fue cuando Elisa lo sujetó y lo obligó a escuchar a Santiago y Rebeca teniendo sexo.
Al ver cómo, entre los jadeos, las orejas de Mauricio se enrojecían, ella se acercó y le susurró:
—¿Sabes lo que están haciendo?
Mauricio le apartó la mano de un tirón. Su pecho subía y bajaba con fuerza; en sus ojos se arremolinaban la vergüenza y la ira. 


Ling Yiran fue sentenciada a tres años de prisión debido al accidente automovilístico que mató a la prometida de Yi Jinli, el hombre más rico de Shen City. Cuando salió de la prisión, de alguna manera terminó capturando la atención de Yi Jinli. Ella se arrodilló en el suelo y le suplicó: "Yi Jinli, ¿puedes dejarme ir?" Pero él solo sonrió y dijo: "Hermana, nunca te dejaré ir". Era dicho que Yi Jinli era completamente indiferente con todos, pero por alguna razón, hacía todo lo posible para complacer a una trabajadora sanitaria que había estado en prisión durante los últimos tres años. Sin embargo, la verdad del accidente automovilístico de ese año destruyó todo el amor que sentía por él, ella huyo de él. Muchos años después, estaba en el suelo suplicando: "Yiran, con tal de que estés a mi lado, haré cualquier cosa por ti". Pero ella solo lo miro con frialdad y dijo: "Entonces, ve y muere". 
[Presidente dominante, reservado y abstinente + Musa irresistible + Doble pureza + Matrimonio relámpago + Amor secreto + Primero matrimonio, luego amor + Dulzura]
En el tercer año de su relación con Felipe Hernández, Gisela Vázquez descubrió que él había fingido ser pobre para jugar con sus sentimientos.
Gisela creía que Felipe era un estudiante tan necesitado que ni siquiera podía permitirse una comida.
Pero, en realidad, él gastaba cuarenta y cinco mil dólares en un bolso para cualquier otra mujer.
Ella lo escuchó decir: —Ella viene de una familia monoparental y siempre ha carecido de una figura paterna. Solo la seguía para hacerla feliz; ¿cómo podría casarme con ella?
Cuando a su madre fue diagnosticada con cáncer de estómago, Gisela le pidió dinero prestado a Felipe, quien aun así lloriqueaba diciendo que era muy pobre.
Entonces ella se dio la vuelta y se casó con el frío y reservado heredero.
Más tarde, Felipe bebió hasta provocarse una hemorragia gástrica y la llamó para pedirle que volviera.
Federico Reyes respondió: —Está dormida. Si tienes algo que decir, dímelo a mí.
...
Gisela había pensado que ella y Federico eran solo esposos por conveniencia, cada uno obteniendo lo que necesitaba.
No fue sino después que descubrió que Federico había estado enamorado de ella en secreto durante muchos años. 
En el tercer año de matrimonio, la hermana adoptiva de Julián Barrera cayó en la adicción a los anestésicos.Sofía Medina, sin decirle nada a Julián, la envió a un centro de rehabilitación en Suiza para recibir tratamiento.Pero el avión sufrió un accidente, y la hermana adoptiva murió sin dejar rastro alguno de su cuerpo.Desde aquel día, Julián perdió la razón.Destruyó el Grupo Celestia, obligó a los padres de Sofía, Cristian y Vanessa, a lanzarse por la ventana, y él mismo drogó a Sofía para luego abandonarla en un callejón detrás de un bar.Sofía fue ultrajada hasta morir.En el instante en que cerró los ojos, Julián la observó desde lo alto, con la mirada desbordada de locura. —¡Tú hiciste que María muriera sin dejar cuerpo, así que haré que tus huesos sean devorados por los perros callejeros!En los ojos de Julián, la obsesión y el amor enfermizo hacia su hermana adoptiva, María Romero, hicieron que Sofía comprendiera al fin el sentimiento prohibido y oculto que él albergaba en lo más profundo de su corazón.Cuando volvió a abrir los ojos, Sofía había renacido. 
Stella Richard se casó con Rene Kingston en lugar de su hermana Sophia por algunas razones. Pero desde el principio, ella sabe que su matrimonio era solo un contrato por tiempo límite y una vez que se cumplió el tiempo, ella tenía que irse. Para RK, este matrimonio fue solo una carga, pero para ella fue un regalo de Dios. Porque RK era el hombre al que había amado toda su juventud... Entonces, mientras tanto de su matrimonio, Stella hizo todo lo posible para que este matrimonio funcionara. Pero el día que descubrió que estaba embarazada, su esposo le dio el papel de divorcio y le dijo... "No quiero a este niño. No olvides abortar". Estas palabras salen de su boca, como una bomba para Stella, y cambiaron su vida... Ella firmó su nombre en el papel de divorcio y salió de la casa... Porque ella no quiere estar con un hombre tan frío... Seis años después... RK compró la empresa en la que trabajaba Stella. Pero Stella hizo todo lo posible por no tener nada que ver con él... Porque ella tenía un hijo y no quería que él se enterara de él... Pero un día, cuando Stella recogió a su hijo de la escuela, él la vio... RK, "¿Cómo te atreves a tener un hijo con otro hombre?" Stella, "No creo que tenga nada que ver contigo". RK estaba a punto de decir más cuando su mirada se posó en el niño a su lado... Su rostro se veía igual que cuando era joven... 
Madeline Crawford amó a Jeremy Whitman por doce años, pero finalmente fue él quien la envió a prisión. Entre su sufrimiento y su dolor, tuvo que presenciar cómo su hombre se enamoró de otra mujer...Cinco años después, ella regresó, pero con actitudes totalmente nuevas y distintas, y quería que todo el mundo supiera que ¡ya no era la misma mujer que él había humillado antes!Con esta nueva actitud, destrozaría a aquellos que pretendían ser inocentes pero en realidad no eran nada más que una .Sin embargo, justo cuando ella estaba a punto de vengarse del hombre que la lastimó... ¡De repente, él dejó de ser un hombre cruel e indiferente, y se convirtió en un hombre cariñoso, afectuoso y muy amoroso!Aún más, él incluso podía besar los pies de ella frente a la multitud, mientras le prometía: “Madeline, fue toda culpa mía. Me equivoqué en el hecho de amar a otra mujer. De ahora en adelante, pasaré el resto de mi vida tratando de compensarte ".Madeline respondió: "Solo te perdonaré si...te mueras". 
La arquitecta María García se casó por amor y por las "enormes deudas" de Alejandro Fernández.
Él le dijo que fracasó en su emprendimiento. Entonces ella viajó hasta Ucrania por trabajo.
Durante tres años, entre guerras y enfermedades, María saldó cientos de miles de dólares en deudas por Alejandro, una tras otra, con cada plano que creaba.
Pero la noche que regresó al país, María descubrió que... La supuesta "deuda" de Alejandro no era más que una farsa, solo para poner a prueba su amor.
Y mientras tanto, él tenía a su amante embarazada, y su hijo de cinco años solo reconocía a esa mujer como madre.
Incluso su certificado de matrimonio había sido falsificado por Alejandro.
María no dudó en marcar un número que había estado guardado durante décadas.
Al reencontrarse, María ya no era la misma: se había transformado en la heredera más codiciada de una poderosa familia aristocrática.
Alejandro cayó en una profunda crisis.
Rompió su orgullo en mil pedazos, se puso de rodillas, solo para rogar su perdón.
Pero María sonrió con dulzura. —El retiro de la inversión es solo el comienzo. Prepárate para disfrutar las sorpresas que siguen, Alejandro. 
Cuando Silvia Gómez amaba a Ángel Pérez, lo hacía con pasión, pero a costa de perder mucho. Para Ángel, Silvia era solo una persona de confianza, alguien sin la cual no podía estar. Por eso, ella decidió dejar de amarlo. Al principio, Ángel no valoraba la serenidad y la independencia de Silvia. Sin embargo, con el tiempo, comenzó a percibir en ella la ternura y las miradas afectuosas que él anhelaba, pero que ya no estaban dirigidas hacia él. El día de su boda, Silvia estaba sentada en la cama, riendo mientras observaba al novio y sus amigos realizar un baile flamenco. En medio de la risa, Ángel apareció de repente. Se arrodilló a sus pies, tomó sus tobillos y, con un gesto suplicante como el de un perro derrotado, le ayudó a ponerse los zapatos: —Por favor, no te cases con él. Ven conmigo. Sabes que fuiste mía primero...*—Mi corazón es un péndulo entre tu sonrisa y la luna. — Federico García LorcaLos protagonistas son imperfectos; esta no es una historia típica de empoderamiento femenino. Ángel, orgulloso y frío al principio, causa mucho dolor y se muestra extremadamente humilde después, lo que intensifica un amor de "deuda". Esta relación no se resuelve en unos pocos capítulos de persecución, sino que se centra en reparar a un hombre despreciable. 
—Señorita Rosa, este es el plan para simular su muerte. ¿Desea 'caer por un precipicio y morir'? El día de la transmisión mundial sería en su boda, dentro de dos semanas.—Sí.El encargado le habló con tono grave: — Una vez que usted desaparezca públicamente, ya no podrá recuperar su identidad actual.Rosa Salazar apretó con fuerza el plan que sostenía en la mano y asintió con determinación.—Sí, estoy segura.Al salir del edificio, Rosa se encontró de frente con la enorme pantalla del centro comercial, donde se transmitía el video del anuncio de compromiso. Ahí estaba Ezequiel Figueroa, abrazándola.Él, apuesto y de familia influyente. Y ella, hermosa y de figura esbelta. Incluso los autos que pasaban disminuían la velocidad, cautivados por la imagen.En el video, Ezequiel la sostenía con fuerza entre sus brazos. Siempre había sido resuelto y tajante, pero en ese momento sus ojos estaban enrojecidos y su voz temblaba de manera incontrolable:—Hoy es el día más importante de mi vida, porque la señorita Rosa ha aceptado casarse conmigo. Quiero invitar solemnemente a todos a presenciar la transmisión global de nuestra boda el próximo mes... 
"Tengo una mujer a la que amo, pero a mi abuelo no le gusta. Cásate conmigo y podré protegerla".¿Quién habría pensado que esta sería la experiencia de propuesta de Leah? Y aún más inesperado fue su aceptación de un contrato tan desigual, únicamente porque amaba a este hombre, Eugene.Ella siempre había sido buena con él, aprendiendo a ser como todas las esposas, leal, cariñosa, sumisa. Soportó la hostilidad de todos los miembros de su familia hacia él, solo para recibir sus palabras indiferentes."Ella ha vuelto, vamos a divorciarnos".Esta vez, nada había cambiado. No tenía ningún derecho a negarse; sólo podía aceptar.Pero lo que nadie sabía era que ella era, de hecho, la hija del presidente del Grupo JK.Al regresar a casa después del divorcio, inmediatamente se hizo cargo del Grupo JK, volviéndose inalcanzable... 

Desde que Fernando Vargas tiene memoria, ha vivido en un orfanato. A los cinco años, fue adoptado por unos padres y experimentó el calor de un hogar. No fue hasta los quince años cuando sus padres biológicos lo encontraron y lo llevaron de vuelta a la Casa Vargas. Anhelando afecto familiar, en la Casa Vargas Fernando siempre se mostró complaciente y buscaba agradar. Sin embargo, sus padres y sus tres hermanas lo ignoraban completamente, mostrando un gran cariño hacia su hijo adoptivo.Todo cambió cuando el hijo adoptivo orquestó un accidente de tráfico, en el cual Fernando murió instantáneamente. Su alma, flotando en el aire, observó cómo sus padres y hermanas solo se preocupaban por el hijo adoptivo, quien apenas había sufrido rasguños y lloriqueaba, mientras que ignoraban completamente su cuerpo, tendido en un charco de sangre.Fernando finalmente entendió la situación. Como las semillas del diente de león que están destinadas a dispersarse, no debía tener ilusiones sobre regresar a su lugar original.Después, Fernando renació.En esta vida, decidió vivir para sí mismo, vivir para aquellos que realmente lo amaban. Sin embargo, cuando finalmente dejó atrás ese lazo familiar y cortó relaciones con la familia Vargas, sus tres hermanas y sus padres comenzaron a arrepentirse uno tras otro, empezaron a extrañar su bondad y a intentar reparar la relación con él. Pero esa tardía muestra de afecto familiar, ¡ya no tenía ningún efecto!