Todo



Después del fallecimiento del hermano mayor de Aarón Escobar en un accidente automovilístico, él asumió el control del negocio familiar. Sin embargo, a causa de las muchas exigencias de su madre, terminó cogiéndose a su cuñada, Mónica Valdez, y al final la termino dejando embarazada. Desde regalarle a Mónica el collar que era una reliquia familiar, hasta obligar a su esposa Daniela Cordero a ceder su casa para asegurar el bienestar de la embarazada, por lo que la traición de Aarón fue creciendo de forma vertiginosa. Así que Daniela, recordando aquel intenso amor del pasado, soportó en silencio, pero el día de su cumpleaños presenció con sus propios ojos los cuidados que su esposo le brindaba a Mónica. Con el corazón roto, fingió su propia muerte en un bote y puso en marcha el acuerdo de divorcio. Fue solo tras perderla cuando Aarón despertó a la realidad, la compañía se declaró en quiebra debido al retiro de la inversión de la familia Cordero. Desesperado, buscó ansioso a Daniela como un loco, pero ella lo rechazó. Al final, Aarón cayó en una trampa tendida por Mónica y murió con ella y el hijo de ambos en un incendio. Así, Daniela resurgió de entre las cenizas. Tomó el control de la empresa y dejó todo el pasado completamente enterrado. 
La cirugía de trasplante de riñón que Luisa Gutiérrez realizaría con sus propias manos para su hijo estaba a punto de comenzar.Aquella intervención sería extremadamente complicada, pues el riñón provenía de su propio cuerpo.En menos de tres días, tendría que operar personalmente a su hijo. Tras veinticuatro horas de tensión, finalmente se apagaron las luces del quirófano; todo había sido un éxito.Justo cuando se disponía a compartir la alegría con su esposo, Federico Campos, quien la esperaba en la habitación de al lado, vio a través de la rendija de la puerta cómo él estrechaba entre sus brazos, de manera íntima, a la médica interna que trabajaba bajo su mando.—Federico, ¿no habrá pasado algo con la cirugía? ¿Y si a nuestro hijo le ocurre algo? Si yo pudiera donar el riñón, lo haría... Así no dejaría la vida de nuestro hijo en manos de otros.Luisa quedó petrificada.¿Qué significaba eso de "nuestro hijo"?Apenas iba a entrar para exigir una explicación.Y entonces vio cómo él abrazaba a Verónica Valdez, apretándola contra su pecho: —No te preocupes. Desde que Luisa perdió la memoria en aquel accidente, apareció en su vida un hijo más y nunca sospechó nada. Siempre ha tratado a Orlando Campos como si fuera suyo, así que hará todo lo posible en la cirugía. Además, tú perdiste un riñón para salvarme, y yo, sacrificándome, me casé con ella para que donara un riñón a nuestro hijo. Es lo justo. 
Después de cinco años de matrimonio y tras haber intentado la fecundación in vitro noventa y nueve veces, Ángela Díaz finalmente quedó embarazada.Llevaba en la mano el informe del examen y regresó a casa para compartir su alegría con Rubén García, pero, al acercarse, escuchó las voces burlonas de él y su amigo.—Le he estado ocultando tres cosas a Ángela.—Primero, falsifiqué su informe de infertilidad y la engañé para que se sometiera a noventa y nueve tratamientos de fecundación.—Segundo, el hijo que lleva en el vientre es de José García; no tiene nada que ver conmigo.—Tercero, la mujer a quien siempre he amado es Susana Díaz.Ángela sintió que caía en un abismo, pero las voces dentro del despacho seguían resonando.—En la cena de nuestro quinto aniversario, dentro de una semana, el abuelo anunciará que heredaré los negocios de la familia. En ese momento, haré que todos sepan que Ángela y ese bastardo, José, mantienen una relación impropia.Ángela temblaba de rabia. Apretó con fuerza el informe de embarazo hasta arrugarlo y desbloqueó el número de José.[José, quiero hablar contigo sobre un gran negocio]. 
En su vida pasada, Alicia García siempre obedecía a sus hermanos mayores, pero ellos tomaban sus recursos y pisoteaban su dignidad para consentir a su falsa hermana, María Fernández. Al final, esta hermana biológica fue echada de la casa y murió trágicamente.Después de renacer, Alicia adoptó un principio: [Recuperar toda la ayuda que ofrecí, no perdonar, no reconciliar, ustedes se unen y yo brillo sola.]Primer hermano: ¿Por qué mi salud ha empeorado tanto últimamente? Porque Alicia ya no le envía los suplementos nutricionales.Segundo hermano: ¿Por qué el cortafuegos de la empresa siempre tiene problemas? Porque Alicia ya no se encarga de su mantenimiento.Tercer hermano: ¿Por qué el desarrollo de los medicamentos va tan lento? Porque Alicia ya no prueba los fármacos.Cuarto hermano: ¿Por qué los guiones están tan malos? Porque Alicia ya no los escribe.Quinto hermano: ¿Por qué la prótesis que lleva es tan mala? Porque Alicia ya no la fabrica.Sexto hermano: ¿Por qué el equipo pierde? Porque Alicia se retiró.Los hermanos se arrodillan, suplicando perdón: —Alita, vuelve, somos una familia con lazos muy fuertes, ¿no lo ves?Alicia se ríe con desprecio: —Cuando el coche choca con la pared, sabes que debe girar; cuando las acciones suben, sabes que compraste; cuando cometes errores y te condenan, sabes que te arrepientes. Lo siento, ¡yo no perdono! 
Acabo de vivir la Nochebuena más impactante de mi vida.
Quedé con mi mejor amiga para una fiesta temática de Nochebuena en pijama; a propósito me puse un camisón negro de encaje y le tomé una foto sexy para enviársela.
[Amor, ¿quieres abrir tu regalo de Nochebuena?] Le escribí, provocándola a propósito.
Tres minutos después, respondió: [¿Estás segura de que quieres jugar tan fuerte?]
Me burlé de que se pusiera seria y, medio borracha, le contesté de forma desafiante: [Si no te atreves, dilo.]
Veinte minutos después, la puerta fue empujada con violencia.
Leo Montoya, con quien llevaba medio año peleada, estaba de pie en la entrada. Entró con el viento y la nieve, los ojos enrojecidos, y me empujó contra la cama para besarme con una urgencia feroz.
—¿Cómo me llamaste hace un momento? —Su aliento ardiente rozó mis labios; la voz, ronca. —Dilo otra vez.
Todo mi cuerpo tembló y desperté de golpe. Agarré el celular que tenía al lado.
Creí que el mensaje era para mi mejor amiga, pero en la pantalla del chat aparecía Leo. 
[Primero el dolor, luego la dicha: el arrepentimiento del hombre y su desesperada búsqueda de redención; el segundo protagonista triunfa.]
De un amor mutuo, pasaron a no poder ni verse.
Andrea López y Salvador Vargas estuvieron casados durante muchos años, pero al final su relación no pudo aguantar la llegada de otra persona.
En incontables madrugadas, bastaba una sola llamada de aquella tipa para que Salvador dejara se fuese casi que ipso facto.
Andrea no podía olvidar aquel amor juvenil, profundo y apasionado. Su corazón, sincero y ardiente, siempre creyó que, con suficiente esfuerzo, podría recuperarlo.
Pero aquel amor era muy resistente; su persistencia solo le dejó amargas cicatrices y mucho dolor.
Hasta que... finalmente perdió toda esperanza. Y por fin comprendió que el amor es tan frágil de romper como el reflejo la luna reflejada en el mar, como arena que se escurre entre los dedos así se va.
Adolorida decidió marcharse. Pero desde entonces, su mundo se llenó de luz.
Pero tras su partida, aquel canalla entró en pánico.
Durante muchos años, con los ojos enrojecidos por el llanto, él le suplicó que regresara, solo para verla tomar la mano de otro junto a ella.
—Salvador, a usted ya no lo quiero ver ni en pintura.

Perdí los recuerdos de los últimos cinco años, al despertar, descubrí que Salvatore Suárez, a quien amé en secreto por tantos años, se había convertido en mi esposo.
Pero su trato era, por demás, vejatorio.
La dueña de su ternura era su amiga de la infancia; incluso cuando yo estuve al borde de la muerte, él solo se preocupó por acompañarla.
Todos decían que lo amaba con locura. Si Salvatore me pidiera servir como esclava para su amiga, yo lo aceptaría sin dudar.
Qué ridículo.
Yo ni siquiera recordaba a aquella persona.
...
No me acordaba de él y, como me trataba mal, era lógico que pidiera el divorcio.
Pero después lo encontré deambulando de noche frente a la puerta de mi casa, sin querer marcharse.
—Bibi, ¿podrías...mirarme una vez más?




La madrastra de Avery Tate la obligó a casarse con un pez gordo debido a que su padre entro en bancarrota. Había un detalle, el pez gordo -Elliot Foster- estaba en estado de coma. A ojos de la opinión pública, era solo cuestión de tiempo que la consideraran viuda y la echaran de la familia.Un giro de los acontecimientos se produjo cuando Elliot despertó inesperadamente del coma.Enfurecido por su situación matrimonial, agredió a Avery y amenazó con matar a sus bebés si los tenían. "¡Los mataré con mis propias manos!", gritó.Habían pasado cuatro años cuando Avery regresó nuevamente a su tierra natal con sus gemelos, un niño y una niña.Mientras señalaba la cara de Elliot en la pantalla del televisor, recordándole a sus bebés: "Manténganse lejos de este hombre, ha jurado matarlos a los dos". Esa noche, el ordenador de Elliot fue hackeado y fue retado, por uno de los gemelos, a que fuera a matarlos. "¡Ven a por mí, gilip*llas!". 
Camila Gutiérrez, desde el mismo momento de su nacimiento, fue intercambiada por los enemigos de su familia y, cuando finalmente fue hallada, sufrió el desprecio de todos los miembros del clan Gutiérrez.Ignacio Gutiérrez, un genio académico, la hostigaba en defensa de la impostora.Héctor Gutiérrez, un pintor prodigioso, exaltaba a la falsa heredera mientras la ridiculizaba a ella.Gabriel Gutiérrez, una superestrella, respaldaba públicamente a la impostora y a ella la difamaba ante la opinión pública.Felipe Gutiérrez, un alto oficial del ejército, protegía a la impostora al margen de la ley y a ella la oprimía sin piedad.Esteban Gutiérrez, una eminencia en el mundo médico, le extrajo un riñón con sus propias manos para salvar a la impostora.Carlos Gutiérrez, un gigante de la investigación científica, la culpó de los errores cometidos por la falsa heredera.Bruno Gutiérrez, un magnate financiero, la internó en un hospital psiquiátrico cuando estaba al borde del colapso mental.Sus propios padres ignoraron todo lo que sucedía, convencidos de que estaba loca, y al final un médico depravado la ejecutó mediante una electrocución.Tras renacer, Camila juró reescribir su destino.Dejó huellas de su esplendor en el ámbito médico, en la investigación científica y en el mundo empresarial.Aquellos que alguna vez la habían herido terminaron suplicando su perdón.Camila dijo: —¡Jamás los perdonaré! 
Cuando Elisa Navarro cumplió dieciséis años, su padre murió en un accidente automovilístico. Siete días después, su madre, Rebeca, se volvió a casar y la llevó a vivir con Santiago Delgado.
Elisa sentía un profundo desprecio por la nueva vida de Rebeca y tampoco soportaba a su hermanastro, Mauricio Delgado. Él solía vestir camisas blancas, con los botones abrochados justo hasta debajo de la nuez de Adán. Era callado, excesivamente tranquilo.
La primera vez que Elisa conoció a ese buen chico que Rebeca tanto elogiaba, su impulso destructivo se encendió de inmediato.
Provocar a Mauricio pronto se convirtió en su pasatiempo favorito dentro de aquella villa.
Le aflojaba la corbata, pisoteaba sus zapatillas blancas dejándoles marcas, y pegaba chicle en la primera página de sus libros de texto. La vez más extrema fue cuando Elisa lo sujetó y lo obligó a escuchar a Santiago y Rebeca teniendo sexo.
Al ver cómo, entre los jadeos, las orejas de Mauricio se enrojecían, ella se acercó y le susurró:
—¿Sabes lo que están haciendo?
Mauricio le apartó la mano de un tirón. Su pecho subía y bajaba con fuerza; en sus ojos se arremolinaban la vergüenza y la ira. 

Sofía García supo, en el momento de su muerte, que tenía dos maridos.
Uno era Salvador Ruiz.
El otro era su hermano gemelo, Emilio Ruiz.
Ambos se habían enamorado de la falsa heredera rica, Valeria Guzmán. Pero al mismo tiempo, se vieron obligados a casarse con Sofía, la auténtica heredera de una familia adinerada. En ese momento, acordaron que, después del matrimonio, se turnarían: cada uno acompañaría a Sofía durante una semana, y así ninguno saldría perdiendo. 

Hace seis años, ella le salvó la vida.Y durante seis años la había buscado desesperadamente pero era como si hubiera desaparecido de la faz del mundo.Justo cuando estaba a punto de sospechar que todo era sólo un sueño, ella inesperadamente se acercó a él y le dijo: "Soy Andrea Agüero, tu prometida".***Andrea Agüero, la misteriosa doctora de renombre mundial, se embarcó en un viaje sola, llevando un recuerdo, para cumplir el último deseo de su abuela de buscar a su prometido.En el fondo, secretamente esperaba que el hombre la rechazara.Sin embargo, cuando lo conoció, ¡todo se salió de control!***Andrea tragó y miró a Sebastián, luego preguntó: "¿Señor Muñoz? ¿Se casará conmigo?".Ella todavía estaba anticipando el rechazo del hombre."¿Qué pasa si no estoy interesado?"Internamente exultante, Andrea logró mantener la calma exterior y dijo: "Aunque, esta es la intención de mi abuela, pero si no estás dispuesto, no te obligaré a casarte conmigo. Te devolveré el colgante y el contrato de matrimonio". será nulo de pleno derecho."Las palabras fueron expresadas con gran cortesía: ¡excelente, misión cumplida!Sin embargo, de repente, Sebastian se acercó a ella, con una pequeña sonrisa en sus labios."Pero... mi familia es extremadamente íntegra. Dado que mi abuelo ya hizo este trato, sería una falta de respeto por mi parte negarme y mi negativa haría parecer que mi familia no cumple su palabra".Esta declaración inmediatamente puso a Andrea en alerta máxima, frunciendo el ceño mientras preguntaba: "Entonces tú...""Entonces... casémonos."Sebastián soltó una bomba en un tono suave.¡Cómo podría ser esto! 
Durante los primeros dieciocho años de su vida, la existencia de Liora Lóbaros había sido un camino despejado: su padre la trataba como un tesoro; su hermano mayor la consentía en todo. Y poseía a la poderosa lobo Haty y, además, estaba unida como compañera destinada al líder más joven de la tribu Sáeros, Soren Sáeros.
Había sido la joya más envidiada de toda la manada.
Sin embargo, cuando cumplió dieciocho años, todo se detuvo de golpe.
La meticulosa conspiración de su hermanastra la arrojó a un hospital psiquiátrico. Cuando luchó por distinguir la realidad con claridad, descubrió que el mundo ya había cambiado: el cariño de su padre se había volcado hacia su hijastra; el hermano que una vez la adoró la miraba con frialdad e, incluso, Haty, unida a su alma, había caído en un profundo sueño.
Y aquel hombre que había jurado protegerla toda la vida parecía llevar en los ojos la sombra de otra persona.
Resultaba que, detrás de las atenciones y elogios de antaño, ella era la única a quien todos habían abandonado.
Para recuperar su fuerza y la verdad, Liora decidió huir de la tribu y emprender un camino de resistencia cubierto de espinas. Ocultó su nombre y avanzó sola en la oscuridad, hasta que por fin tomó una decisión definitiva: dejar atrás el pasado y cortar todos los lazos.
Cuando quienes la habían traicionado empezaron a volver, cuando las disculpas tardías y los intentos de recuperar lo perdido se sucedieron uno tras otro… ¿Podría sanar un corazón tan herido? 
Mi esposo, Etán Delgado, y yo no éramos una pareja destinada, pero afortunadamente nos amábamos y llevábamos una vida matrimonial feliz.
Pensé que seguiríamos así para siempre, hasta que un día descubrí un mensaje extraño en el teléfono de Etán.
[E, ¿quieres ver la lencería sexy que me compraste?]
Mi mundo se vino abajo, y ya no quise volver a entregar mi corazón.
Hasta que, por coincidencia, descubrí a pareja destinada...
¡Y era nada más ni nada menos que el tío de mi exesposo, Kierán Delgado, el líder de la manada Luna Helada!
Yo no quería tener más relación alguna con la familia Delgado, pero no esperaba que él me acosara, irrumpiendo con fuerza en mi mundo.
—Eres mi pareja destinada, ¿crees que puedes huir de mí?
Tomó mi barbilla, obligándome a mirarlo a los ojos.
—Por favor, no lo hagas...
Retrocedí hasta que choqué contra la pared.
Su aroma me envolvía, el olor a cedro llenaba mis pulmones a cada respiro.
—Ya estás divorciada y eres mi compañera... 
En el tercer año de mi matrimonio secreto, por fin me quedé embarazada.
Volví a casa emocionada, deseando contarle la buena noticia a mi esposo, Alberto Castro.
Sin embargo, justo en la entrada lo escuché conversando por teléfono.
—Rafael, Rosa ya asumió La Mano Carmesí. Estoy preparando todo para sincerarme con Elena Gómez. Si aún no te has cansado de ella, estos días será tuya.
Una voz parecida a la de mi marido, pero más arrogante, resonó a continuación.
—Perfecto, hermano, sí que eres fiel y generoso. Para mantenerte siempre contenido por Rosa, incluso puedes dejar que tu esposa duerma con tu hermano. ¿No temes que, cuando algún día descubra que con quien compartió cama todos estos años fue el hermano de su marido, se derrumbe por completo?
La voz de mi esposo sonó fría y llena de desprecio.
—¿Una idiota a la que se puede engañar con un simple documento falso merece ser mi esposa? Además, han pasado tres años y no ha descubierto nada; con lo tonta que es tampoco lo descubrirá en el futuro.
Sentí que un escalofrío me recorría todo el cuerpo.
El amor que yo había creído destinado por el cielo no era más que un juego cruel diseñado cuidadosamente por mi esposo y su hermano gemelo para que la mujer que ellos amaban lograra sus deseos. 
¡El célebre Carlos Bernal, una figura de renombre en Seattle, se ha casado! Pero la mujer no solo era de aspecto poco agraciado y de complexión obesa, sino que además provenía del campo.
Durante dos años de matrimonio, él siempre se mostró frío como el hielo con ella, tratándola como un objeto desechable.
Aun así, Mariana Montoya continuó aferrándose con dolor a ese matrimonio, solo porque lo amaba: para ella, él había sido la única luz en la oscuridad de su juventud.
Hasta que el gran amor de su vida regresó del extranjero. Él obligó a Mariana a donarle sangre y, después de eso, le arrojó sin miramientos el acuerdo de divorcio.
Fue entonces cuando Mariana terminó por perder toda esperanza y despertar por completo. Firmó el acuerdo de divorcio y se fue al extranjero para comenzar una nueva vida.
Tres años después, aquella mujer fea, gorda y pueblerina regresó con un esplendor deslumbrante.
¡La cirujana número uno del mundo, venerada a nivel internacional, era ella! ¡El hacker más legendario la llamaba [pequeña diosa], el actor más famoso del país la llamaba jefa, y una princesa de la realeza la respaldaba públicamente! ¡Incluso el patriarca de una de las familias más poderosas quería reconocerla como su ahijada de honor!
Ella brillaba con luz propia y estaba rodeada de innumerables pretendientes. ¡El exmarido se arrepintió! En plena noche, aquel hombre orgulloso y altivo la acorraló contra la pared, suplicando con voz quebrada: —Mariana, por favor... volvamos a casarnos.

La familia de María Fernández y la mía han sido aliadas durante generaciones, y desde que éramos niños, se acordó nuestro compromiso matrimonial.Sin embargo, a pesar de ser mi prometida, ella se enamoró del hombre que era más conocido como el patán del campus universitario.Para protegerla de ser engañada, usé mis contactos para conseguir que la transfirieran de universidad.Pero, justo antes de graduarnos, un camión vino directo hacia mí.Ella me miraba desde arriba, con desprecio en sus ojos.—¿Por qué decidieron cuando éramos niños con quién me iba a casar? ¡Si no fuera por ti, ya habría encontrado a mi verdadero amor!Cuando volví a abrir los ojos, había renacido en mis días de universidad.Ese hombre, con su aire de arrogancia, me confrontó.—¿Eres el prometido de María?Negué con la cabeza, —No, no lo soy. 

Susana Morales había crecido mimada y con todas las comodidades de la alta sociedad que su familia pudo ofrecerle, hasta que un día se enteró de que en realidad era hija de una familia no tan acomodada.
Los señores Morales temiendo que Susana sufriera, no dejaron de apoyar a la verdadera familia biológica de ella, los Valdez.
Susana también temía que ellos cargaran con demasiada presión, por lo que regresó en silencio.
Quién iba a pensar que la familia Valdez, envalentonada por el supuesto estatus de alta sociedad de Susana, apenas la vio regresar la ridiculizó, diciendo que no sabía lo que hacia y su hija adoptiva era mucho mas talentosa.
La falsa hija la provocó: —Hermanita, una dama de sociedad debe aprender muchas cosas, yo te las enseñaré poco a poco.
Susana: ¿...?
Más tarde...
La falsa hija participó en la final de piano y descubrió a Susana sentada en la mesa del jurado.
La falsa hija recibió elogios por sus habilidades en diseño, pero la maestra de la técnica más sobresaliente e influyente resultó ser Susana.
La falsa hija también presumía de ser una guionista reconocida y excelente, pero descubrió que Susana era la guionista de logros extraordinarios y posición eminente a la que todos admiraban.
La falsa hija ya no lo soportaba, y alardeó de que su novio era de la prestigiosa familia Flores, pero el heredero de los Flores abrazó a Susana: —Cariño, ¿puedo darte un besito?
Al ver la verdadera capacidad de Susana, la familia Valdez se arrepintió y, entre lágrimas, le suplicó que regresara.
Los prestigiosos Morales les replicaron: —¡Fuera! De ahora en adelante, Susana solo podrá ser hija una Morales. 
Alicia Solano tenía un novio de doble cara.
Durante el día, era atento hasta el más mínimo detalle, amable y considerado.
Pero al caer la noche, parecía transformarse en otra persona, jugando con ella de mil maneras y en escenarios siempre distintos.
Todos decían que Alicia tenía mucha suerte: aun con discapacidad auditiva, su novio no la despreciaba, la acompañaba a tratamiento y jamás la abandonaba.
La propia Alicia también lo creía así.
Hasta que un día, unos asaltantes le robaron el medicamento personalizado que él había mandado a preparar para su sordera. Obligada a suspenderlo y justo cuando iba a contárselo, escuchó a uno de sus amigos decirle:
—De verdad saben divertirse. Uno engaña sus sentimientos de día y el otro juega con su cuerpo de noche, ¡y después de tres años, ella ni siquiera se ha dado cuenta!
En ese instante, todo el cuerpo de Alicia se le heló. 

“Uno a uno, ambos con identidades cambiadas, ¡ven y hagámonos daño mutuamente!”Hace diecisiete años, la verdadera señorita de la familia Ruiz fue cambiada al nacer y ahora, diecisiete años después, ha sido encontrada y traída de vuelta. Con el regreso de la verdadera señorita, el padre la desprecia, la abuela la ignora y el prometido la rechaza.Diego Ruiz: —La familia Gómez no acepta a una campesina como nuera. Para proteger los intereses de ambas familias, anunciaremos que eres una hija adoptiva.Señora Carmen: —Tus calificaciones son tan malas que no mereces dormir en la habitación principal, vete a la habitación de huéspedes.Prometido: —Solo la señorita Ruiz es digna de mí, ¡lárgate, campesina!Ana Pérez ante esto: No le importa.Después...El nombre de Ana aparece frecuentemente en los titulares de noticias.Revelación 1: ¡La genio con puntaje perfecto en el examen de ingreso a la universidad es Ana!Revelación 2: ¡El gran hacker Cuervo es Ana!Revelación 3: ¡La mejor en la red de médicos es Ana!Revelación 4: ¡La persona amada por el señor Carlos es Ana!Revelación 5: ...Aquellos que alguna vez despreciaron a Ana fueron golpeados por la realidad y, en su desesperación, le suplicaron ayuda, pero todos fueron rechazados por un hombre que los castigó uno a uno.Carlos Sánchez: —Mi esposa solo me pertenece a mí.Después de decir esto con firmeza, se da la vuelta y con una expresión de compasión le dice a Ana: —Con todas tus identidades, tendrás que protegerme en el futuro.Ana, con una expresión fría, le responde: —Señor Carlos, no finjas. Tu verdadera identidad ya ha sido expuesta. 



[Mundo de Bestias Intergalácticas + Sistema de Purificación + Pocas Hembras, Muchos Machos + Un hombre contra muchos + Hombre 100% Puro + Seductora]Adelaida García sufrió un accidente aéreo. Al precipitarse el avión en el que iba desde diez mil metros de altura, pensó que su destino inevitable era la muerte.Sin embargo, lo que nunca se le paso por la cabeza era que aterrizaría en un extraño bosque y, por casualidad, caería sobre un hombre con orejas de bestia, mientras se activaba un llamado Sistema de Purificación.Dicho sistema le notificó a Adelaida que, si lograba obtener suficientes puntos de purificación, podría recibir recompensas y habilidades.Al ver a un sujeto frente a ella, que ya había perdido el control y se había transformado en un lobo, Adelaida empezó a purificarlo, siguiendo las indicaciones del sistema...Con el tiempo, la capacidad de purificación de Adelaida se fue fortaleciendo más y más, al igual que sus habilidades fueron creciendo. Además, los machos a su alrededor aumentaban cada vez más, todos sin excepción alguna mirándola con expresiones de desesperación, deseando formar un vínculo con ella...Adelaida cerró lentamente los ojos, juntando las manos en señal de oración: ¡Mis disculpas, , todo esto yo lo merezco! 
Amelia Sánchez, durante diez años, carente de autoestima, se dedicó a complacer a Orlando López desde su anonimato hasta alcanzar el éxito, pero finalmente perdió ante Ximena Sánchez.Desesperada, decidió recuperar su carrera.Ella era una médica extremadamente competente, una hacker de alta habilidad, una abogada excepcional, una jugadora con destrezas impresionantes en los videojuegos, una diseñadora reconocida, la mejor actriz protagonista... ¡ella era todo eso!¡Ella dominaba el arte de derrotar a los malos, ya fueran hombres o mujeres!Orlando, con aire de superioridad, le dijo a Amelia: —Amelia, ahora sí eres digna de ser mi mujer.De repente, Felipe Herrera se adelantó y lo apartó de una patada: —¿Tú, competir por mi mujer? ¡Ni lo sueñes!Orlando, aterrado, exclamó: —¡Felipe... señor Felipe!Felipe, levantando delicadamente el mentón de Amelia, con una voz amenazante, dijo: —Amelia, ¿otra vez saliendo a atraer al sexo opuesto?Amelia, pálida de repente, estaba a punto de escapar cuando fue abruptamente alzada por el hombre. 


Con su identidad oculta y, tras mudarse a Chicago para emprender en el mundo del maquillaje, en el séptimo año Lucía Suárez recibió un encargo de un millón de dólares.
La solicitante, Rosa Ruiz, quería que Lucía se maquillara para convertirse en su doble y, de ese modo, comprometerse y convivir durante un año entero con su prometido por conveniencia, Ramón Guzmán.
Después de fracasar en la conquista de Ramón durante tres años, Lucía jamás habría imaginado que volvería a tener alguna interacción con él.
Ella aceptó el encargo sin dudar y acompañó a Ramón bajo la identidad de Rosa, sin pensar que, en aquel juego de sustitución, la única que permanecía engañada era ella misma.
Cuando Lucía descubrió la verdad, se dio la vuelta y se marchó, sin prever que ese presidente arrogante viajaría hasta Boston únicamente para verla una vez más.



Stella Richard se casó con Rene Kingston en lugar de su hermana Sophia por algunas razones. Pero desde el principio, ella sabe que su matrimonio era solo un contrato por tiempo límite y una vez que se cumplió el tiempo, ella tenía que irse. Para RK, este matrimonio fue solo una carga, pero para ella fue un regalo de Dios. Porque RK era el hombre al que había amado toda su juventud... Entonces, mientras tanto de su matrimonio, Stella hizo todo lo posible para que este matrimonio funcionara. Pero el día que descubrió que estaba embarazada, su esposo le dio el papel de divorcio y le dijo... "No quiero a este niño. No olvides abortar". Estas palabras salen de su boca, como una bomba para Stella, y cambiaron su vida... Ella firmó su nombre en el papel de divorcio y salió de la casa... Porque ella no quiere estar con un hombre tan frío... Seis años después... RK compró la empresa en la que trabajaba Stella. Pero Stella hizo todo lo posible por no tener nada que ver con él... Porque ella tenía un hijo y no quería que él se enterara de él... Pero un día, cuando Stella recogió a su hijo de la escuela, él la vio... RK, "¿Cómo te atreves a tener un hijo con otro hombre?" Stella, "No creo que tenga nada que ver contigo". RK estaba a punto de decir más cuando su mirada se posó en el niño a su lado... Su rostro se veía igual que cuando era joven... 
Ocho años de amor, Angélica Solano nunca supo que su novio tenía a otra mujer en su corazón.Hasta que se fijó la fecha de la boda, y en el vestidor de una tienda de novias, presenció una pelea entre ellos.—¿Entonces qué soy, tu amante secreta?—¿No te he dicho que lo importante no es el estatus, sino el corazón? ¿No sabes a quién pertenece mi corazón?Ella lloraba mientras él la consolaba.Angélica sintió como si le hubieran caído un rayo, dándose cuenta de que sus ocho años de relación habían sido una broma.Esa noche, invitó a un hombre desconocido a pasar la noche y le dio 140 dólares: —No pierdes nada....Más tarde, Daniel Herrera, bajo una fuerte lluvia, llegó desesperado buscándola: —Angélica, te pido otra oportunidad.Pero quien abrió la puerta fue su primo, a quien siempre había respetado.Un hombre alto y de piernas largas, se paró en la puerta: —¿Qué pasa, te atreves a amar a tu cuñada? 
Cuando tenía veinte años, Julieta Barrera se casó con Eugenio Díaz, el amigo de toda la vida de su padre.Él era ocho años mayor que ella, famoso en los círculos sociales por ser implacable en los negocios, y jamás se le conoció relación alguna con mujeres. Sin embargo, con ella era de veras bastante tierno.Si alguna vez ella decía al pasar: "Ese collar es bonito", al día siguiente alguien llegaba a sus manos una joya avaluada en millones de dólares.Cuando ella se retorcía de agudo dolor en la cama durante su periodo, él dejaba de lado proyectos millonarios para prepararle personalmente agua con azúcar morena, animándola de todas las formas a tomarla, cucharada a cucharada.En los momentos de pasión, él le sujetaba la cintura, con voz ronca la llamaba con amor "querida", le decía que era buena y que lo tenía adicto por completo a ella.Incluso, todos sus perfiles en redes sociales llevaban el mismo nombre: "Para Elisa".Ella siempre creyó que era en conmemoración del día en que se conocieron, cuando ella tocó esa magistral pieza de piano frente a él.Hasta el día en que, en la oficina de él, encontró un viejo y empolvado álbum de fotos. 
¡¡¡TRAICIÓN!!! Esta palabra marcó toda mi vida. Soy Elvina Ruciano, cien por cien mujer loba, miembro de la manada Crescent Moon, esta manada está llena de lobos egoístas y poco confiables que han olvidado de qué se trata una manada.Cuando tenía dieciséis años mi novio me engañó con un chico, todos sabían que era gay, pero me lo mantuvieron en secreto. Y a los dieciocho, cuando mi compañero predestinado, el hijo del alfa, se acostaba con cada loba de la manada que se bajaba los pantalones, ellos también guardaban silencio.¡Estos traidores! Debido a que no quedé embarazada en ese año, no tuve ningún cachorro para continuar con el linaje alfa, pensaron que no valía la pena ser Luna. Se volvieron contra mí, incluso se volvieron hostiles y mi vida estuvo en peligro.¡Eso es todo! ¡¡Me voy!! ¡Para vivir con humanos, sí!Dos años en tierra humana y ahora soy una vicepresidenta exitosa en una empresa prestigiosa y asquerosamente rico. Aquí me encuentro con mi jefe, el divinamente apuesto multimillonario Jacabo Santiago. Me enamoro perdidamente de él, pero ¿puedo confiar en él?Pero entonces la vida da un giro. Mi manada indigna quiere que regrese, están en declive y necesitan urgentemente fondos y su luna. A pesar de rechazar a mi pareja, él insiste en que retomemos nuestra relación e incluso me secuestró.¿Debo volver con la pareja que la Diosa de la Luna eligió para mí o mi mejor destino es vivir con Jacabo, quien dice que me amará hasta la muerte? 
[Presidente dominante, reservado y abstinente + Musa irresistible + Doble pureza + Matrimonio relámpago + Amor secreto + Primero matrimonio, luego amor + Dulzura]
En el tercer año de su relación con Felipe Hernández, Gisela Vázquez descubrió que él había fingido ser pobre para jugar con sus sentimientos.
Gisela creía que Felipe era un estudiante tan necesitado que ni siquiera podía permitirse una comida.
Pero, en realidad, él gastaba cuarenta y cinco mil dólares en un bolso para cualquier otra mujer.
Ella lo escuchó decir: —Ella viene de una familia monoparental y siempre ha carecido de una figura paterna. Solo la seguía para hacerla feliz; ¿cómo podría casarme con ella?
Cuando a su madre fue diagnosticada con cáncer de estómago, Gisela le pidió dinero prestado a Felipe, quien aun así lloriqueaba diciendo que era muy pobre.
Entonces ella se dio la vuelta y se casó con el frío y reservado heredero.
Más tarde, Felipe bebió hasta provocarse una hemorragia gástrica y la llamó para pedirle que volviera.
Federico Reyes respondió: —Está dormida. Si tienes algo que decir, dímelo a mí.
...
Gisela había pensado que ella y Federico eran solo esposos por conveniencia, cada uno obteniendo lo que necesitaba.
No fue sino después que descubrió que Federico había estado enamorado de ella en secreto durante muchos años. 


He amado a Alejandro Vargas durante diez años, solo para recibir un,—No tiene sabor, no me interesa.
Se dio la vuelta y pasó día y noche acompañando a otra mujer...
Diez años de ser amigos de la infancia florecieron, pero no dieron fruto. Ya no seré la opción de respaldo.
Después, decidí casarme con otro.
En medio de la noche, Alejandro llamó a mi puerta.—Carmen...
—¿Señor Alejandro, tiene algún asunto?—Mi voz sonó firme.
Desde la habitación se escuchó la voz sensual de un hombre:—Cariño, ¿dónde dejaste mi ropa interior?
Alejandro tambaleó un poco y escupió un chorro de sangre frente a mí...
Poco después, vi el Instagram de Alejandro, donde decía——
Hay personas que, si las pierdes, las pierdes para toda la vida.
Que te ame ahora no significa que te amará siempre.
Así que ama y aprecia mientras puedas.


Durante cinco largos años de matrimonio, Alejandro Martínez nunca se casó legalmente con Daniela Sánchez.Siempre decía que estaba demasiado ocupado con la empresa, que daba igual si se casaban o no, y Daniela le creyó todo sin refutar... hasta ahora.Ella vio con sus propios ojos a Alejandro salir del registro civil con su hermana, desaparecida desde hacía cinco años.Laura Sánchez, con los ojos enrojecidos, se lanzó a los brazos de Alejandro, apretando con fuerza ese deslumbrante certificado de matrimonio.—Alejandro, fue un error de mi parte haber escapado de la boda aquel año...—la voz de Laura se quebró enseguida—. Sé que esta vez aceptaste casarte conmigo porque tenía cáncer, pero aun así quiero preguntarte: después de tantos años, ¿en verdad me has olvidado y te has enamorado de Daniela? 

Al día siguiente de que Isabel Ortiz acusara falsamente a Micaela Reyes de atropellarla con su auto, el esposo de Micaela y sus dos hijos colgaron a su hermano, Marcos, sobre una enorme olla de aceite hirviendo, mientras lo amenazaban con arrojarlo dentro.Micaela corrió como una loca, pero los guardaespaldas la detuvieron a la fuerza.—¿Reconoces tu error? —preguntó Rubén Bautista, quien estaba de pie a un lado vestido de traje. Él, con una expresión severa, añadió de forma fría e indiferente—: ¿Te atreverás a hacerle daño a Isabel de nuevo?—¡Yo no la atropellé! —gritaba y lloraba Micaela, forcejeando—. ¡Rubén, suelta a Marcos! ¡Él solo tiene dieciocho años, acaba de ser admitido en la Universidad de Sierra Clara! 


El día que mi exesposo y mi hermana adoptiva se casaron, decidí suicidarme lanzándome de un edificio. Le di todo mi amor y aprecio a mi exesposo, Evaristo Rodríguez, durante diez años. Tras casarnos, abandoné mi carrera para convertirme en la esposa devota y hogareña que él tanto deseaba. No obstante, su amor se desvió rápidamente hacia mi hermana adoptiva, quien, a pesar de su frágil salud, trabajaba incansablemente y proyectaba una imagen de inocencia; él afirmaba que no hay nada más hermoso que una mujer entregada a su carrera.Mas tristemente olvidó que yo ya había alcanzado fama internacional antes de nuestro matrimonio. Todo lo que yo hacía para salvar nuestro matrimonio él lo tomaba a mal. Incluso llegó a provocar la ruina de mi familia y la pérdida de mi hijo que estaba por nacer, justificándolo como el precio necesario por haber lastimado a mi hermana adoptiva.Pero afortunadamente, obtuve una segunda oportunidad de vida y me prometí a mí misma que no permitiría que tales eventos se repitieran.Ya no lo quería. Sin embargo, después de acordar el divorcio, Evaristo, quien en mi vida pasada me había aborrecido profundamente, me rogó que volviera con él.Pero frente a sus súplicas, y sin otra más opción decidí lanzarme en los brazos de su enemigo. 
Región militar de Miami. Amaya Redondo era un prodigio: la cirujana más joven del hospital, fundamental en innumerables cirugías; sus manos eran invaluables.
Ahora, esas manos estaban aplastadas contra el suelo, pisoteadas con brutalidad.
Y el culpable era su esposo, el comandante de división del región militar: Castillo Gómez.
Castillo permanecía sentado en silencio en una silla, el uniforme militar impecable, el rostro sereno como siempre.
Y en la habitación detrás de él, su hermana Marisol Redondo era arrojada sobre la cama por varios hombres corpulentos; sus gritos desgarraban el corazón de Amaya.
—Amaya, o ayudas a Dafne, la madre de Salomé, con la operación, o abriré la puerta del cuarto de Marisol y dejaré que todos vean lo libertina que está en este momento.
Amaya, con los ojos enrojecidos por la rabia, clavó la mirada en Castillo.
—¿Por qué me haces esto? 
Cuando Lucía Sánchez se casó con Sergio Franco, ella tenía 22 años, y él, 32.No solo era mayor, también era más grande en muchos otros sentidos.Durante tres años de matrimonio, él la colmó de una ternura inagotable: todo lo que ella quería, él se lo daba. Si ella pedía estrellas, él se las bajaba; si quería la luna, él se la entregaba. La trataba como a un tesoro invaluable. Salvo por una cosa… Cada noche, pasada la medianoche, su deseo parecía no tener límites. Por más que ella llorara y le suplicara que parara, él apenas reía bajo y no la dejaba escapar.Lucía sabía que ese hombre tenía muchísimo dinero y también muchísimo amor… y todo era para ella.Hasta que llegó el día en que su padre falleció. Esa tarde, Lucía le marcó noventa y nueve veces. Él no contestó ni una sola. 



El día de la boda, Alejandro Pineda me quitó el vestido de novia y se lo puso personalmente a mi hermanastra.Con el rostro frío, me miró y dijo:—El título es para ti, pero el amor es para Malena. Cuando termine esta boda, iremos a registrar el matrimonio.A nuestro alrededor, la gente reía y apostaba si volvería a ser tan obediente como siempre.Después de todo, había esperado sola durante cinco años por este compromiso.Pero al salir de la iglesia, marqué un número.—Tía, lo que me propuso antes, lo acepto.Esa misma noche, un avión privado me llevó hacia mi nuevo hogar.Desde ese instante, el mundo de Alejandro y el mío quedaron completamente separados.Cinco años después, asistí a una recepción con mi hija en brazos.Y justo en la entrada, me topé con Alejandro, a quien no veía desde hacía cinco años.Cuando vio a la niña en mis brazos, una sonrisa de comprensión apareció en su rostro.—Cinco años, y al final volviste. Entrégale la niña a Malena para que la adopte; así, todavía podrá llamarme papá.Él no sabía que la niña no era suya.