Capítulo 1751
Él pensaba que Lorena no miraría ese objeto en absoluto; sin embargo, por la noche, mientras estaba sentada junto al ventanal de piso a techo contemplando la nieve del exterior, ella sacó aquella novela ya publicada, se acomodó en la silla y comenzó a leerla en silencio, sonriendo a medida que avanzaba.
Pedro estaba algo desconcertado. ¿Qué tenía eso de gracioso?
En sus ojos se reflejaba una suavidad apacible. —Aunque tiene muchos errores ortográficos y la trama es muy exagerada, sus pensamientos son muy delicados; añadió muchas cosas propias. A mis ojos, ella es igual que Daniela: ambas son personas muy puras, solo que ella ha vivido más cosas que Daniela.
Pedro se sentó a su lado, lo pensó un momento y, aun así, decidió avisarle. —Esta vez trajo a Etán desde Zalvia, y parece que vino de buena gana.
Lorena pasó la página lentamente, con un tono muy calmado. —Sí, no me sorprende en absoluto. Ella confía mucho en todo. Para Etán, una persona así es como el sol. Una vez que se acostumbra

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil