Capítulo 65
Orlando se puso serio y levantó a Julieta en brazos.
Ella ya estaba mareada y sentía que el mundo giraba aún más rápido.
Exclamó con sorpresa, abrazando con fuerza el cuello de Orlando, colgándose de él.
Él no dijo nada; cargó a Julieta y se dio la vuelta para marcharse.
Dejó a Marcos solo, boquiabierto y paralizado. Hasta se le bajó la borrachera.
Los acontecimientos de esa noche se volvían cada vez más extraños; ¿cómo podría él llegar a entenderlos?
Afuera, Orlando metió a Julieta en el carro.
Hizo mala cara, molesto, y pellizcó la cara de Julieta; al sentir el calor de su cara enrojecida por el alcohol, se enfureció aún más.
—Julieta, un hogar y un esposo, ¿sales a altas horas de la noche a beber con un desconocido? Vaya, de verdad tienes valor.
Julieta apartó la mano y murmuró: —¿Cuándo he salido a beber con un desconocido? Ese es mi compañero, mi mejor amigo de la universidad, ¿no lo entiendes? Casi llegamos a estar juntos en ese entonces...
Su voz se apagó.
Al escuchar sus palabr

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil