Capítulo 10
La notificación del abogado llegó a la mañana siguiente.
Miguel estaba mezclando pigmentos en el estudio cuando Liliana colocó aquel sobre de papel junto al caballete; aún tenía cobalto azul en las manos.
—Señor Miguel, viene del juzgado.
Se lavó las manos, las secó y solo entonces abrió el sobre.
Las palabras en negrita: [Notificación de demanda de divorcio] saltaron a su vista; debajo estaba la firma de Luisa.
Escribía con mucha fuerza; los trazos parecían cuchilladas.
Miguel se quedó mirando aquel papel durante largo rato.
—¿Miguel? —llegó la voz de Adriana desde la puerta—, el desayuno está listo...
Ella se acercó, vio los documentos sobre la mesa y su voz se detuvo en seco.
—¿De verdad la señorita Luisa quiere divorciarse? —Adriana tomó la notificación, disimulando su alegría.
—Solo está enfadada.
Miguel recuperó el papel, lo dobló y lo volvió a meter en el sobre.
—Pero hasta el juzgado ya...
—Volverá. —La interrumpió con un tono seguro—. Luisa no puede desprenderse.
Adriana abrió

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil