Capítulo 95
Cuando aquel estruendoso y agudo estallido terminó, el dolor de repente disminuyó bastante.
Sin embargo, en mi mente aparecían de vez en cuando imágenes punzantes, como si alguien hablara.
Esas voces me resultaban familiares y, a la vez, extrañas.
Resonaban dentro de mi cabeza sin cesar, como si intentaran obligarme a ver algo con claridad.
Pero el dolor era insoportable. Sacudí con fuerza la cabeza, intentando expulsar de mi mente todas esas imágenes caóticas.
En el baño.
Abrí el grifo del agua fría, con la esperanza de despejarme un poco.
El sonido constante y chispeante del agua despertó en mí todo el cansancio acumulado.
La tensión que me oprimía se alivió un mínimo; llené la bañera de agua con la intención de darme un buen baño y descansar un rato.
No sé por qué, de pronto mi conciencia comenzó a nublarse.
Poco a poco sentí que todo a mi alrededor se transformaba en un bloque helado, un frío mortal; el sueño me vencía y no lograba abrir los párpados.
La temperatura del ambiente se

Klik untuk menyalin tautan
Unduh aplikasi Webfic untuk membuka konten yang lebih menarik
Nyalakan kamera ponsel untuk memindai, atau salin tautan dan buka di browser seluler Anda
Nyalakan kamera ponsel untuk memindai, atau salin tautan dan buka di browser seluler Anda