Capítulo 114 Cobrar y no cumplir solo provoca desprecio
—Mariana, ¿no me vas a invitar a pasar a sentarme un rato? —Le preguntó Paulina, a modo de réplica.
Mariana arqueó ligeramente las cejas; no dijo nada y simplemente se hizo a un lado.
Paulina entró a la habitación y fue directo al sofá para sentarse.
Cuando Mariana también se sentó a su lado, Paulina le pasó el celular: —Mira este bolso, ¿no está bonito?
Mariana le echó un vistazo a la pantalla: era un modelo recién salido de la pasarela de este año, con un precio de veinte mil dólares.
Unos días antes, Julieta acababa de comprarse uno igual.
—Está bonito. —Asintió Mariana.
—Yo también creo que está bonito. —Dijo Paulina mientras manipulaba el celular. —Entonces te mando la foto y tú me lo compras, ¿sí?
Al escuchar eso, Mariana soltó una carcajada fría por dentro.
Antes, cada vez que a Paulina le gustaba alguna prenda, un bolso o una joya, le mandaba la foto, y ella, con tal de quedar bien con los parientes de Carlos, hacía todo lo posible por comprárselo; algunos modelos de edición li

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