Capítulo 26 El sucio secreto de Carlos y Kiara
Los dos tipos soltaron una carcajada: —No te preocupes, no te vamos a pegar tan duro. Aguántate un poco y todo terminará enseguida.
A Mariana se le endureció el gesto.
Después de decir eso, los dos hombres no perdieron más tiempo y aceleraron el paso, acercándose a ella.
Mariana arrojó su bolso al suelo y se plantó en guardia.
El nivel de esos dos tipos era bastante mediocre. Incluso en su estado de fatiga extrema, Mariana seguía siendo muy superior a ellos.
En menos de lo que canta un gallo, ambos fueron derribados al suelo, retorciéndose y soltando alaridos.
¡Maldita sea! El tipo que los contrató nunca les advirtió que esta mujer era una experta en artes marciales.
Mariana se inclinó, sujetó con fuerza la muñeca de uno de ellos y la torció bruscamente...
—¡AAAGH! ¡SUÉLTAME! ¡ME VAS A ROMPER EL BRAZO! —Chilló el hombre. —¡Piedad, piedad! ¡Nos equivocamos! ¡Por favor, déjanos ir!
—¿Quién los envió? ¿Y cuál era su objetivo? —Preguntó Mariana con voz helada.
El hombre dudó por un instant

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