Capítulo 58
—Esto... Digo... No, directora Rocío, ¿no era este uno de los coches que ya tenía la empresa? ¿Cómo es que ahora resulta que me compraron uno?
Silvio miró la llave del auto que sostenía en la mano y no pudo evitar sentirse algo desconcertado.
Antes solo lo había mencionado al pasar, y ahora... ¿La jefa realmente le había comprado ese coche?
—Claro, secretario Silvio. Fue una orden directa de ella. Dijo que el coche que te gustara, ese debíamos comprártelo.
—Ya está estacionado abajo. Manéjalo tú. Yo me retiro por ahora...
La directora Rocío le sonrió con un aire enigmático, no dio más explicaciones, saludó con la mano y se marchó.
—Eh...
—¡Ah!
¡Qué curioso!
Con razón la directora Rocío me preguntó qué coche me gustaba... ¡Resulta que quería asignarme uno de acuerdo con mis preferencias!
Si en ese momento hubiese dicho que me gustaba el G-Wagen... ¿La jefa también habría aprobado comprarme uno de esos?
Bah, no exageremos...
Al final solo soy un simple secretario. ¿Cómo podría merecer un

Klik untuk menyalin tautan
Unduh aplikasi Webfic untuk membuka konten yang lebih menarik
Nyalakan kamera ponsel untuk memindai, atau salin tautan dan buka di browser seluler Anda
Nyalakan kamera ponsel untuk memindai, atau salin tautan dan buka di browser seluler Anda