Capítulo 37
Orlando giró la cabeza y extendió la mano para sujetar la delicada muñeca de Julieta.
—¿No somos una pareja de verdad?
Repitió las palabras de Julieta con un tono que dejaba entrever un matiz de peligro. —Julieta, hemos cumplido con los deberes de un matrimonio, vivimos bajo el mismo techo y, legalmente, somos una pareja legítima.
—Dime tú, ¿qué es lo que hace a una pareja verdadera?
Orlando se inclinó hacia ella, y su aliento la envolvió de inmediato.
Julieta quedó paralizada por la oscuridad que se agitaba en sus ojos. Antes de que pudiera reaccionar, su beso ya había caído sobre ella.
Le levantó la barbilla, obligándola a recibirlo pasivamente.
Cuando el beso terminó, Julieta respiraba con dificultad, las mejillas encendidas, y su muñeca seguía firmemente sujeta por Orlando.
—Tú...
—Baja del auto.
Orlando la interrumpió. Sin esperar respuesta, ya había salido y rodeado el vehículo hacia su lado.
Julieta, algo confundida, cruzó los brazos sobre el pecho de forma instintiva. —¿Qué est

링크를 복사하려면 클릭하세요
더 많은 재미있는 컨텐츠를 보려면 웹픽을 다운받으세요.
카메라로 스캔하거나 링크를 복사하여 모바일 브라우저에서 여세요.
카메라로 스캔하거나 링크를 복사하여 모바일 브라우저에서 여세요.