Capítulo 42
Sara sacó de su bolso una bolsa negra; dentro había siete mil dólares. Los puso en la mano de Bianca. —Doña Bianca, gracias por haberse acordado durante tantos años de ayudarme a limpiar la casa. Yo no he vuelto en todo este tiempo y ha sido un trabajo duro para usted. Esto es solo un pequeño gesto de mi parte; acéptelo.
—¿Qué haces, Sari? Todo eso no ha sido más que un favor sin importancia. Además, ahora no necesito dinero; Julio y su esposa ya han vuelto y me cuidan muy bien. En el pueblo han construido casas grandes; yo no estoy acostumbrada a vivir allí y no me he mudado. Julio y su mujer vienen a verme por turnos todos los días para cuidar de esta anciana. No puedo aceptar este dinero; llévatelo y úsalo para los niños —dijo Bianca, negándose rotundamente a aceptarlo. Sara no tuvo más remedio que desistir. Pensó que, antes de irse, les comprarían algunas cosas para comer y usar, y se las traería como regalo. Aunque no le faltaba de nada, era su pequeña muestra de cariño.
Al salir

링크를 복사하려면 클릭하세요
더 많은 재미있는 컨텐츠를 보려면 웹픽을 다운받으세요.
카메라로 스캔하거나 링크를 복사하여 모바일 브라우저에서 여세요.
카메라로 스캔하거나 링크를 복사하여 모바일 브라우저에서 여세요.