Capítulo 159
La fiesta casi había terminado.
También era hora de que ellos se marcharan.
Solo Sebastián no podía irse.
Recién regresado a casa, seguramente tendría que quedarse aquí por un tiempo.
Andrea giró la cabeza hacia las ventanas de piso a techo. —¿Salvador ya se fue? —preguntó enfurecido.
Carmen bajó la vista para sacar su celular. —Espera un momento, voy a preguntarle a Hugo.
Medio minuto después.
—No. —Dijo Carmen. —Parece que ha bebido demasiado, o quizá está bebiendo para ahogar sus penas.
—¿Dónde está? —Preguntó Andrea con voz sombría.
—Aquí. —Carmen le mostró la pantalla del celular e hizo mala cara, intrigada. —¿Qué pasa? Andrea, no me digas que te has ablandado y vas a buscarlo.
Andrea sonrió con sarcasmo; sus claros y hermosos ojos brillaron con un destello helado. —Por supuesto que voy a buscarlo.
¡Tenía que hacerle entender que hasta la gente buena puede golpear cuando se enfada!
¿Con qué derecho la había dejado con las manos llenas de cortes de vidrio?
Ojo por ojo, diente por d

링크를 복사하려면 클릭하세요
더 많은 재미있는 컨텐츠를 보려면 웹픽을 다운받으세요.
카메라로 스캔하거나 링크를 복사하여 모바일 브라우저에서 여세요.
카메라로 스캔하거나 링크를 복사하여 모바일 브라우저에서 여세요.