Webfic
เปิดแอป Webfic เพื่ออ่านเนื้อหาอันแสนวิเศษเพิ่มเติม

Capítulo 194

Simplemente no le importa. Después de decir esas palabras, Ana apartó la mirada y se volvió hacia Pablo. Su expresión, antes fría, se tornó suave. —Abuelo Pablo, te acompaño a descansar. Deja que Javier se encargue de todo esto. Con algo así hecho por sus propios descendientes, el corazón de Pablo, sin duda, estaba dolido, y Ana sentía compasión por él. Pablo asintió. Sin prestar atención a nadie más, Ana ayudó a Pablo a subir las escaleras. Una vez arriba, como de costumbre, preparó agua para que remojara los pies. Pablo, con voz bondadosa, dijo: —Está bien, Anita, ve a descansar tú también. Yo estoy bien. Ana se sintió un poco intranquila. No quería irse; quería quedarse allí, a su lado. Años atrás, Belén también solía decir que estaba bien. Pero al final, igual le pasó algo. Al notar su nerviosismo, Pablo fingió poner mala cara y dijo: —Voy a dormir ya. Duermo ligero, y si tú estás aquí, no podré conciliar el sueño. Ana no tuvo más remedio que irse, pero antes de salir no pudo evita

คลิกเพื่อคัดลอกลิงก์

ดาวน์โหลดแอป Webfic เพื่อปลดล็อกเนื้อหาที่น่าสนใจเพิ่มเติม

เปิดกล้องโทรศัพท์เพื่อสแกน หรือคัดลอกลิงก์แล้วเปิดในเบราว์เซอร์ของคุณ

© Webfic, สงวนลิขสิทธิ์

DIANZHONG TECHNOLOGY SINGAPORE PTE. LTD.