Capítulo 1647
La comisaría no se esperaba que una persona de tal calibre llegara, por lo que rápidamente envió a alguien a recibirla.
Cuando Sebastián vio a Daniela, su rostro estaba completamente hinchado, con varias costillas rotas, resultado de una paliza.
Miró a los policías, quienes también parecían incómodos, ya que las relaciones de la familia Martínez eran tan poderosas que no tenían forma de actuar.
Sebastián levantó la mano y le dio una suave palmada en la mejilla a Daniela. —Daniela, Daniela.
El dolor en la cabeza de Daniela era insoportable. No sabía cuántos golpes había recibido en los últimos días, y ahora sentía náuseas. Había estado atada aquí todo el tiempo, recibiendo solo palizas, lo que la hizo revivir aquellos días de su niñez, cuando era golpeada en aquella montaña solitaria, recibiendo los abusos de esa vieja mujer.
Todo frente a ella estaba borroso; no entendía qué le estaba pasando.
Su cabeza dolía tanto que pensaba que iba a vomitar, pero cuando abrió la boca, no salió nada

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil