Webfic
Abra la aplicación Webfix para leer más contenido increíbles

Capítulo 6

—¿Despertaste? Después de un breve cruce de miradas, Rosaura reprimió la resistencia en sus ojos y adoptó una actitud sumisa. —Ernesto, lo he pensado bien... Estoy dispuesta a quedarme contigo para siempre. Ernesto alzó ligeramente las cejas, y sus profundos ojos oscuros se posaron sobre Rosaura con una mirada inquisitiva. —¿Lo dices en serio? Rosaura asintió, mostrando una expresión de alivio. —Sí. —Anoche estuve reflexionando mucho. Aunque el mundo exterior ofrece libertad, no necesariamente es más seguro que quedarme a tu lado. Al ver que la duda aún no desaparecía de los ojos de Ernesto, Rosaura volvió a hablar. —Sin embargo, tengo condiciones para quedarme contigo. De ahora en adelante, todo lo que le regales a Camila, tendrás que dármelo a mí también, pero mejor y más caro. Pasó un buen rato antes de que Ernesto hablara finalmente. —¿Solo esa condición? —Además, debes prometerme que la persona que más ames solo puede ser yo. —¡Prométeme que no te vas a enamorar de ella! Rosaura se levantó y tomó la mano de Ernesto, fijando su mirada en él con total seriedad. —Y antes de que te cases, debes estar siempre conmigo. Pase lo que pase, no puedes dejarme. —Quiero que pienses en mí en todo momento, incluso el día de tu boda. ¡En tu corazón solo puedo estar yo! Ernesto alzó levemente una ceja, y la comisura de sus labios dibujó una sonrisa encantadora. —¿Y si tengo una reunión de última hora o un compromiso urgente? Rosaura frunció ligeramente los labios, con un aire de descontento que más bien parecía un gesto coqueto. —Entonces me llevas contigo. —¡Quiero que todos sepan que eres mío, que solo me perteneces a mí! Al ver ese fuerte deseo de posesión en ella, las sospechas en el corazón de Ernesto comenzaron a desvanecerse, aunque deliberadamente frunció las cejas, fingiendo estar en un dilema. —Cariño, pero lo sabes... Estoy a punto de casarme, y hay ocasiones en las que no es apropiado llevarte conmigo. Al oír esto, los ojos de Rosaura se llenaron de lágrimas al instante. Se lanzó de golpe a los brazos de Ernesto, abrazándolo con fuerza por la cintura. —¡No me importa! —Solo sé que te amo y no quiero estar ni un segundo lejos de ti. Ernesto bajó la cabeza para mirar a la mujer entre sus brazos. Sus pestañas descendieron levemente, como si estuviera reflexionando. Al sentir el leve temblor de Rosaura, su corazón se derritió en una mezcla dolorosa y dulce. Le acarició la espalda con suavidad, mientras la comisura de sus labios se curvaba involuntariamente en una leve sonrisa. Con voz grave, dijo: —Yo también te amo. Nunca me alejaré de ti. Durante los días siguientes, cumplió su palabra y permaneció al lado de Rosaura en todo momento. Ir de compras, viajar, vivir aventuras... Todo lo que Rosaura quería hacer, él lo hacía con ella. El tiempo pasó volando, y pronto llegó el día de su boda. Por la mañana, Ernesto se puso su traje de ceremonia y, con gran pesar, depositó un beso entre las cejas de Rosaura. Justo cuando se disponía a marcharse, ella lo abrazó con fuerza por la cintura. —Ernesto, no quiero que te vayas. Ernesto sonrió con resignación, se giró y la estrechó entre sus brazos, acariciando con ternura su cabeza. —Tranquila, solo será un acto simbólico. Volveré muy pronto para estar contigo. Rosaura hundió la cara en su pecho y murmuró con voz apagada. —Cuando te vayas, esta enorme mansión se quedará solo conmigo, sin nada con qué entretenerme. No quiero estar sola... Levantó ligeramente la cabeza, con los ojos enrojecidos, y forzó una sonrisa amarga. —Olvídalo. No quiero ponerte en una situación difícil. Vete ya. Ernesto sintió una punzada de dolor en el pecho y suspiró con suavidad. —Espérame. Tranquila, volveré. Al decir esto, sacó su teléfono del bolsillo del saco y lo extendió frente a Rosaura. Ella dudó un momento antes de alargar la mano para tomarlo, pero él no soltó el dispositivo de inmediato, y bajando la voz, le advirtió. —Cariño, estar sola en casa será muy aburrido. Te devuelvo el celular para que al menos puedas entretenerte un poco, pero será mejor que no tengas otras ideas. Mientras hablaba, se acercó ligeramente y susurró al oído de Rosaura. —Aunque las tengas, no servirán de nada. Esto es Houston. Sin mi permiso, nadie se atrevería a sacarte de aquí. Al terminar, dejó un beso en la mejilla de Rosaura y se dio la vuelta para salir de la habitación. Desde afuera, se escuchó el sonido del auto alejándose. La expresión de agravio en los ojos de Rosaura desapareció al instante. Rápidamente tomó el celular. Apenas encendió el teléfono, apareció una larga lista de llamadas perdidas de su padre y su hermano. Con los dedos temblorosos, marcó de inmediato el número de su padre. La llamada se conectó casi al instante, y del otro lado se escuchó enseguida la voz ansiosa de Isidro. —¡Rosaura, por fin contestas! ¡Llevamos días sin saber de ti! ¡Gerardo y yo estábamos a punto de volvernos locos! Enseguida, la voz preocupada de su hermano también se escuchó al fondo. —¡Rosaura, ¿dónde estás?! ¿Estás en peligro? ¡Dínoslo ahora mismo! Al oír las voces angustiadas de su padre y su hermano, Rosaura sintió un fuerte nudo en la garganta. Con voz entrecortada, les contó todo lo que había sucedido en los últimos días, incluyendo el hecho de haber sido secuestrada. Tras escucharla, ambos explotaron de furia al otro lado de la línea. —¡Rosaura, ya envié a los guardaespaldas! Están a punto de llegar. —¡Gerardo y yo vamos ahora mismo en helicóptero! ¡Te juro que haremos que pague por lo que te hizo! Poco después de colgar la llamada, los guardaespaldas enviados por Isidro encontraron el lugar. Entraron rápidamente por la ventana y le quitaron el localizador del tobillo. —Señorita Rosaura, la llevaré fuera ahora mismo. —No. Antes de irme, aún tengo algo que hacer. Respondió Rosaura tras inhalar profundamente. —Llévame al lugar donde se celebra la boda de la familia Barrera. ¡Quería ver con sus propios ojos cuando Ernesto descubriera que la mujer con la que se iba a casar era una impostora!

© Webfic, todos los derechos reservados

DIANZHONG TECHNOLOGY SINGAPORE PTE. LTD.