Capítulo 13
—¡Señor Alejandro, vuelva cuanto antes! ¡Sin usted, la empresa es ahora mismo un completo caos!
La voz ansiosa de un subordinado resonaba en sus oídos; Alejandro arrugó la frente, con la mirada oscura e indescifrable.
No podía marcharse.
Con su ausencia, que duraría al menos medio mes, quién sabía qué podría suceder entre María y Diego.
¡Para entonces, incluso lo falso podría volverse real!
Tenía que quedarse; tenía que recuperar el corazón de María.
Pero…
Alejandro apretó los dientes con fuerza; la presión a su alrededor descendió hasta un punto casi gélido.
Miró a Carmen en la pantalla del celular, difamando y lloriqueando, con la boca llena de acusaciones, y luego pensó en la cooperación que había logrado tras años de lucha, que quizá se arruinaría por completo a causa de aquello.
En un instante, dos conciencias chocaron frenéticamente en su mente; cerró levemente la mano con fuerza.
—¡Señor Alejandro!
La voz del subordinado volvió a resonar en sus oídos. Alejandro cerró los ojos, c

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil