Capítulo 21
Rosaura no quería escuchar.
Sabía que todo ese ir y venir no era más que una repetición de confesiones.
Pero si cinco minutos podían traerle algo de paz después...
Tal vez valiera la pena.
—Solo cinco minutos.
Abelardo la miró con tristeza.
Rosaura, siempre tan amable y cortés con todos, en ese momento parecía un erizo.
Pero no podía culpar a nadie más, todo era culpa suya.
—Sé que decir esto puede sonar a excusa, pero realmente traté a Isabella como mi salvadora, por eso la complací incondicionalmente.
—La verdad es que, durante estos tres años, poco a poco empecé a sentir algo por ti, aunque no quería afrontarlo ni admitirlo.
—Sé que te engañé y que te hice daño, pero Rosaura, no hay otra mujer para mí que no seas tú. Siempre tuvimos una buena conexión... Te lo ruego, por todo lo que compartimos, dame una oportunidad, ¿sí?
Abelardo nunca se había rebajado tanto.
Pero Rosaura se echó a reír.
—No hay tal "buena conexión". Así como tú me viste como un trozo de carne y jamás podrías enam

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