Capítulo 35
Laura se comió muy rápido todo el pastel del plato y también se bebió por completo el zumo de naranja. Manuel no esperaba que una personita tan pequeña tuviera tan buen apetito; al ver su barriguita redonda, temió que pudiera haberse empachado.
—Muy bien, ¿tienes los datos de contacto de tus padres? Haré que alguien te lleve de vuelta a casa.
—¿Tú eres mi papá? ¿De verdad a papá no le agrado? ¿Es porque me comí todo el pastel de fresa? La próxima vez te dejaré más, ¿de acuerdo? —dijo Laura con voz agraviada.
—Es muy tarde, tu familia se va a preocupar. ¿Has salido sola? —pensó Manuel, preguntándose si sería una niña que se había perdido.
—No salí sola. Mi hermano y la señorita Alba están esperando abajo. Mi hermano me pidió que subiera primero para ver si papá de verdad ya no quería saber nada de nosotros. Si papá ya se había casado, tenía su propia familia y su propio bebé, entonces volveríamos con mamá a Chicago.
No sabía por qué, pero al escuchar a Laura decir todo aquello con su su

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil