Capítulo 18
Tres días después, tuvo lugar una recepción empresarial a la que no podía rehusarse. Las luces del candelabro se refractaban en un espectáculo deslumbrante, y la gente, vestida con lujo, llenaba el lugar de bullicio y glamour.
Alfredo sostenía una copa de vino, de pie en medio de la multitud. Seguía siendo el presidente del Grupo Estelar: frío, noble y dueño absoluto de la situación.
Pero si uno observaba con atención, podía notar un rastro persistente de melancolía entre sus cejas, así como sus dedos ligeramente pálidos por la fuerza con la que sujetaba la base de la copa.
Varios patriarcas de antiguas familias aliadas al Grupo Estelar se acercaron sonriendo. Tras los saludos de cortesía, inevitablemente la conversación derivó hacia el tema más comentado recientemente en el círculo social.
—Alfredo —dijo Vicente, quien lo había visto crecer, dándole unas palmaditas en el hombro con un tono de pesar—. Me enteré de que tú y Jacqueline, de la familia Campos... ¿Se divorciaron?
Sacudió la

Haga clic para copiar el enlace
Descarga la aplicación Webfic para desbloquear contenido aún más emocionante
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil
Encienda la cámara del teléfono para escanear directamente, o copie el enlace y ábralo en su navegador móvil