Yo, la ladrona número uno del sector, fui puesta bajo una orden de "busca y captura" en internet por un jefe de la mafia al que nunca había visto.
El cargo: haber rechazado su propuesta de matrimonio.
Como venganza, le robé su reliquia familiar.
Luego me fui a una discoteca, pedí al acompañante masculino más caro y me lo disfruté por completo.
A la mañana siguiente, cuando quise marcharme, fui detenida por el hombre más solicitado del club.
—A la reliquia y a mí ya nos has comprobado, ¿quedaste satisfecha?