Capítulo 26
Parecía un prisionero esperando su sentencia. Con todas sus fuerzas, pronunció aquella súplica que había ensayado incontables veces en su interior.
Aquellos ojos que antes estaban llenos de orgullo y frialdad ahora solo albergaban humildad y una súplica absoluta. Sin parpadear, permanecían fijos en Bianca.
Bianca lo miraba en silencio.
Observaba su rostro pálido, sus ojos enrojecidos. Observaba en su mirada ese arrepentimiento tan intenso que casi desbordaba, ese amor tan denso que no podía disolverse.
La habitación del hospital estaba en completo silencio, roto solo por el tic-tac constante de los aparatos y la respiración agitada y pesada de Cipriano.
El tiempo pasaba segundo a segundo. Para Cipriano, cada uno de esos segundos era tan largo como un siglo.
La luz en sus ojos se fue apagando poco a poco ante el prolongado silencio de Bianca. Se extinguió lentamente, hasta no quedar más que cenizas de desesperanza.
Justo cuando esas cenizas estaban a punto de enfriarse por completo, Bia

링크를 복사하려면 클릭하세요
더 많은 재미있는 컨텐츠를 보려면 웹픽을 다운받으세요.
카메라로 스캔하거나 링크를 복사하여 모바일 브라우저에서 여세요.
카메라로 스캔하거나 링크를 복사하여 모바일 브라우저에서 여세요.